ENTREVISTA

“El centralismo no ha funcionado; México requiere un federalismo responsable”: Blomeier

¿Es posible que México avance hacia un federalismo responsable? Hans Blomeier responde en entrevista para La Silla Rota

'La diferente aplicación de políticas públicas es porque algunos estados han hecho mejor las cosas que otros, pero nada que sea óptimo', dijo el empresario.
"La diferente aplicación de políticas públicas es porque algunos estados han hecho mejor las cosas que otros, pero nada que sea óptimo", dijo el empresario.Créditos: Especial
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PUEBLA.- Es necesario que el federalismo en México contemple no sólo aspectos fiscales, sino también desarrollo económico, salud, profesionalización de gestión pública, innovación y tecnología, estado de derecho, internacionalización, transparencia y rendición de cuentas, porque la discusión sobre su calidad o deficiencias en este país casi siempre se reduce al tema fiscal, que sin duda es importante, pero hay muchas interdependencias y deben funcionar como un engranaje, afirma Hans Blomeier, desde mayo de 2018 director en México de la Konrad Adenauer-Stiftung.

México, agrega, requiere delegar no sólo facultades, sino también responsabilidades, eso es contar con una mayor capacidad de autoadministración. Hace bien si una autoridad electa tiene mayor responsabilidad y facultad, para que salgamos del juego de échale la culpa al otro: como yo no no puedo hacer nada, tengo limitaciones, yo alcalde culpó al gobernador y luego yo gobernador culpó al gobierno federal. No basta decir a estados y municipios «háganse responsables de su espacio, su territorio», necesitan facultades y capacidades económicas y técnicas para generar políticas locales de acuerdo con sus realidades y no pretender a control remoto, desde lejos, decirle a cada uno lo que necesita, lo que tiene que hacer.

¿Es posible que México avance hacia un federalismo responsable? Hans Blomeier responde que “decir ‘ya es demasiado tarde’ ese tipo de resignación no es la nuestra, pensamos que hay oportunidades y vemos que se hacen cosas, que algunos gobernadores han entendido que deben moverse también fuera de los límites de su propio estado y tienen que viajar para promover inversiones. Hay ejemplos que están funcionando y eso se puede potenciar mucho más si hubiesen mayores facultades, entre ellas las recaudatorias, dentro de un federalismo más sólido”.

Al final, señala, a nadie le gusta pagar más impuestos eso es obvio, pero “la pregunta no es cuánto pagó, sino para qué los estoy pagando, la visibilidad de qué tengo a cambio: mejores servicios, mejor recolección de basura, mejor alumbrado público, mayor seguridad, mejores servicios, más facilidades de acceso a los servicios municipales de cualquier índole burocrático. El tema no es te voy a cobrar más, sino te voy a cobrar lo que corresponde y a cambio demostrar que ese dinero es invertido en una mejora de las condiciones de vida, entonces tenemos una discusión muy distinta a decir ‹no anunciamos un aumento de impuestos, porque eso no le gusta a la gente”.

Delegar, de acuerdo con Hans Blomeier, genera mayor capacidad de eficiencia, eficacia y un desarrollo más genuino y acorde con las condiciones de cada lugar. Ahora, ¿la sociedad qué papel juega en esto? Una sociedad civil organizada tiene que ser motor y principal fiscalizador del proceso y por eso “estamos promoviendo esto, para que haya mayor conciencia y comprensión de las ventajas y responsabilidad de un sistema más federal. A la sociedad le toca asumir responsabilidades con procesos de participación mucho más activos, porque se puede pretender un proceso de participación de la ciudadanía con el gobierno nacional, eso suena bien, pero donde funcionan los mecanismos de participación ciudadana es en el ámbito local”.

Federalismo responsable

Esta semana la Fundación Konrad Adenauer (KAS), fundación política alemana que trabaja para asegurar que el sistema democrático funcione de forma integral, y el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), presentaron el proyecto Federalismo Responsable compuesto por diez documentos de política pública con distintas áreas de especialización realizado por expertos que generaron un diagnóstico del marco jurídico y los gobiernos subnacionales durante los últimos 20 años, y evaluaron el funcionamiento de distintas áreas públicas.

Al revisar resultados encontramos una enorme cantidad de matices entre los 32 estados. Incluso si uno ve dentro de la variable de una entidad se pueden encontrar aspectos bien enfocados y otros no tanto, lo que evidencia, y no es sorpresivo, desequilibrios y desigualdades enormes que los enfoques hasta ahora mayoritariamente centralistas no han podido equilibrar y por lo tanto hay una asignatura pendiente, afirma.

La diferente aplicación de políticas públicas es porque algunos estados han hecho mejor las cosas que otros, pero nada que sea óptimo. Y da un ejemplo de cómo algunos estados han hecho mejor sus tareas: sobre el manejo eficiente del recurso público unos aplican tres leyes, otros dos y algunos sólo una. Lo que se debe hacer es “equilibrar estas condiciones en los estados, pero también generar una política nacional que les permita desarrollar mejor sus capacidades, no pretender centralizar en exceso ciertas funciones porque es evidente que eso no ha funcionado”.

Creo, agrega, que se debe mejorar la capacidad de autogestión de los estados y darles mayores facultades para definir políticas públicas de acuerdo con las condiciones de cada lugar y este tema debe estar amarrado a la transparencia, a medir lo que se hace, a sacar las cajas negras para que los ciudadanos y órganos que supervisan tengan la suficiente información al evaluar qué se está haciendo bien o mal, porque “la simple aplicación de recursos no resuelve gran cosa: sobre la base de políticas medidas y la transparencia tiene que haber incentivos cuando las cosas se hacen bien y sanciones cuando se hacen mal”.

Simplemente pensar que los seres humanos somos buenos y que por eso todo va a funcionar, no. Y también debe haber un mecanismo, que debe estar a nivel federal y nacional, para saber dónde hay desequilibrios por ciertos factores naturales, donde hacer un intercambio de recursos, pero no premiando la ineficiencia y la falta de eficacia, sino equilibrando ciertas condiciones, sin que eso sea de forma discrecional, que no son equitativas para procurar generar equilibrios.

Debe existir un sólido estado de derecho: Blomeier

Hans Blomeier asegura que debe haber un estado de derecho fuerte, autónomo, transparente y sobre todo efectivo que no vela por el cumplimiento de las reglas del juego porque de nada sirve implementar o dictaminar reglas si el incumplimiento no tiene consecuencias y para eso se requiere de un Poder Judicial que actúe. Entonces, si la transparencia me da la información de que algo está mal, el Poder Judicial debe actuar, y si las leyes dicen que debe haber transparencia y ésta no existe, ya hay una violación a las leyes y también hay que actuar. 

En cualquier mecanismo, no sólo en el federalismo, es clave la transparencia sobre todo si se quiere someter las reglas del juego a una reforma, lo cual nos parece necesario. Señala que llevar a cabo un proceso de mayor descentralización y dar mayores facultades a entidades locales no se hace con un plumazo o con un decreto sino que hay que «empoderar en lo formal y capacitar en lo ejecutivo para que funcione, y cuidar que haya condiciones para que pueda funcionar: capacidades técnicas, infraestructura, gente en condiciones de ejercer esas funciones. No hay que irse por la vía fácil ni en una dirección ni en la otra. El tema de los recursos es un elemento importante: si no se delegan a las entidades descentralizadas difícilmente van a poder ejecutar las funciones y luego se toman decisiones pendulares en las que todo va de un extremo a otro».

 

(djh)