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Queremos medicinas, no juguetes: niños con cáncer en Tabasco

En el Día del Niño, los menores del Hospital de Alta Especialidad del Niño ''Dr. Rodolfo Nieto Padrón'' y sus padres piden medicamentos para seguir tratamiento

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VILLAHERMOSA, Tabasco (La Silla Rota).- Desde noviembre del 2019, Ángel Mario tiene una vida diferente. De vivir una infancia feliz como la mayoría de los niños, ahora se muestra siempre malhumorado.

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De nueve años, Ángel Mario le fue detectada leucemia y tiene que estar bajo tratamiento de quimioterapias. Actualmente cursa tercer año de primaria en su natal Guatacalca, Nacajuca, de la zona indígena Chontal de Tabasco.

Es el primer Día del Niño, que pasará con este padecimiento, y que ahora debe estar bajo un más estricto cuidado por la emergencia sanitaria.

Su madre, doña Marisol, sin embargo cree que el mejor regalo del Día del Niño, para su hijo y para el resto de infantes con cáncer, sería  que se terminara la carencia de medicamentos oncológicos en el Hospital de Alta Especialidad del Niño ''Dr. Rodolfo Nieto Padrón''.

“La medicina es lo más importante para que esté bien”, y sería un buen regalo. “Los padres no exigimos juguetes para nuestros hijos, sino que la farmacia del Hospital cuente con los medicamentos” que se requieren para el tratamiento de los niños con cáncer.

Y es que al igual que el hijo de doña Marisol, más de dos centenares de infantes pacientes de la Unidad de Oncología del Hospital del Niño, se enfrentan al recurrente problema de falta de medicamentos en la farmacia de este nosocomio del gobierno del estado.

Otros padres de infantes con padecimientos oncológicos, en entrevista con La Silla Rota, coinciden en señalar que por el desabasto en la farmacia, se retrasan las quimioterapias para los pequeños.

La mayoría de las familias, con hijos en tratamiento en el Hospital del Niño, son de escasos recursos, algunos provenientes de comunidades rurales y colonias de diferentes municipios del estado y de Chiapas. La transportación desde sus comunidades, es otra fuerte erogación que impacta en su de por si afectada economía.

En estas fechas de cuarentena y por las medidas de las autoridades del estado para restringir la movilidad, los padres de niños con cáncer, se enfrentan a la negativa del transporte público de prestar el servicio, ya que les argumentan que serán sancionados si trasladan menores de edad.

Tienen que suplicar que los acepten, pues llevan a consulta y quimioterapia a sus pequeños.

En el caso de los fármacos que no tiene el Hospital, cuando pueden, “casi nunca” dicen los papás, compran los medicamentos en las farmacias particulares de la ciudad, pero la mayoría de las veces recurren al apoyo a la asociación civil Asociación Padres de Pacientes con Enfermedades Hematológicas y Oncológicas Pediátricas A.C. así como otras ONGs que les dona los fármacos.

Este Día del Niño, será una fecha distinta a la de años pasados para Ángel Mario. Antes de que se le detectara su padecimiento, “era feliz, alegre, sonreía, corría”, recuerda su mamá. Ahora se ve decaído, triste, se deprime y hasta es hosco.

“No quisiera que lo molestaran. Cuando sus hermanitos le hablan, les contesta que lo dejen de molestar y que no le importa, lo que le platican o dicen. Ahora con la cuarentena que se vive por la pandemia, él quisiera salir y no estar encerrado. “Va y viene” dentro de la casa.

Don Raúl y doña Maricarmen, padres de Monserrat, igual relatan las pesadas peripecias que viven para poder cumplir con el tratamiento de su hija.

Con domicilio en la colonia Belén, Macuspana, ahora con la pandemia, tienen que contratar viajes especiales para trasladarse a Villahermosa, además de tramitar un oficio en la Jurisdicción Sanitaria, a finde que se les permita viajar los papás con su hija. Las autoridades establecieron que como parte de la “Sana Distancia”, en un vehículo solo puede transportar al chofer y a otra persona más.

“Monse”, a causa de la leucemia se le debilitaron sus piernas por lo que necesita una silla de ruedas – que le donaron-, por ello necesariamente al acudir a sus citas a la unidad de Oncología del Hospital del Niño, requiere del apoyo de sus papás.

En los diez meses que lleva de tratamiento, también ha enfrentado el problema de la carencia de medicamentos en este nosocomio, unas cuatro ocasiones.

Recientemente enfrentaron la falta del medicamento Vincristina, necesaria para múltiples cánceres de la sangre y tumores sólidos, por lo que es indispensable que no falte en el tratamiento. En la leucemia se utiliza cada semana al inicio y después cada mes.

“Se lucha y batalla” por conseguir las medicinas, relata doña Maricarmen, quien dice que en la farmacia sólo les dicen “no hay, no hay. A veces, un día antes de acudir a Villahermosa, les llaman para avisarles que no hay medicamentos. Pero los pacientes no pueden esperar.

“No hay ninguna diferencia de lo que era el Seguro Popular y lo que es hoy el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi). No solucionan en nada, sigue igual”, a pesar de que el director general de este último es el tabasqueño Juan Antonio Ferrer Aguilar, ya no se diga del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Don Manuel Antonio Almeida, padre de un niño de cuatro años, narra que con la pandemia aumentaron los problemas para el tratamiento de su hijo. Las complicaciones se agravan al triple de antes de la aparición del coronavirus covid-19.

De oficio carnicero, don Antonio dice que ahora no pueden conseguir donadores de sangre, indispensable para su menor, ya que se le disminuyen sus plaquetas y glóbulos rojos; cada vez tienen menos recursos económicos y también disminuyó el servicio de transporte. Con domicilio en la ranchería Sargento López, Comalcalco, rememora que además tienen que enfrentar la falta de medicamentos en el Hospital.

Cuando su niño estuvo internado un mes, tuvo que llevar de su comunidad a 30 donadores de sangre, a los que les tuvo que pagar transporte y comida.

En común, la mayoría de las familias de infantes con cáncer, es que tampoco reciben algún apoyo oficial de los programas sociales implementados por la administración del presidente tabasqueño. Antes, las mamás obtenían recursos de los programas de Prospera y Apoyo Alimentario, los cuales desaparecieron.

Medicina en la basura

A finales de enero pasado, ocurrió el hallazgo de un lote de ocho cajas con diversos medicamentos, entre ellos Ondansetrón -utilizado en los pacientes con cáncer después de la quimioterapia-, fueron encontrados en un contenedor de basura, en la vía pública, atrás del Hospital del Alta Especialidad del Niño “Dr. Rodolfo Nieto Padrón”.

Vecinos del fraccionamiento Palmitas, que colinda con la parte trasera del Hospital del Niño, sólo recogieron algunas muestras después de tomar las fotografías de los medicamentos tirados.

Localizaron al reportero para efectuar la denuncia de ese hecho, al considerarlo un acto condenable el dejar caducar los medicamentos, cuando muchos pacientes lo necesitan.

La mayoría de las cajas encontradas en el contenedor de basura, contenían el medicamento HT-BLOC –Ondansetrón solución inyectable 8mg/4ml.

El contenedor de basura se localiza en el exterior, pero pegado a la barda perimetral frente al almacén del Hospital del Niño. Fácilmente se accede tanto de afuera como de adentro por esa barda.

 El HT-BLOC, medicamento elaborado en la India por los laboratorios “Intas Pharmaceuticals Ltd”, pertenecían al lote  T06514” con caducidad 04/2019, y distribuido en México por “Accord Farma S.A. de C.V”.

Ese biológico es indispensable y se utiliza constantemente para prevenir las nausea y vómitos causados por la quimioterapia y radioterapia para tratar el cáncer y las cirugías. Es una clase de medicamentos llamado antagonistas del receptor serotonina 5-HT 3.

Padres de familia de pacientes, de los que el 95 por ciento son de escasos recursos, han denunciado la escasez de medicamentos en el Hospital del Niño, entre ellos este fármaco que en muchas ocasiones  no les inyectó para realizarles la quimioterapia.

Entre el contenedor incluso había paquetes de “Línea de Infusión para medicamentos Incompatibles con PVC con filtro de 0.22 micras”, fabricados en China y Polonia. Y también paquetes de Tubo Endotraqueal con globo, de fabricación china.

Aunque la mayor parte de las cajas contenían paquetes de solución inyectable de Ondansetrón, también se encontraron paquetes de Lantravid –Olanzapina tabletas de 10 mg-, medicamento de uso psiquiátrico para el trastorno maniaco depresivo.

La presidenta de la  Asociación Padres de Pacientes con Enfermedades Hematológicas y Oncológicas Pediátricas (APPEHOP), Silvia Cano González lamentó este hecho: “No debiera ser. Pues tristemente nuestros pacientes lo ocupan”, como es el caso del Ondansetrón.

“Es dinero tirado. Hay gente que puede comprarlas pero hay gente que no puede y las ocupa. Hay que crear conciencia”, pidió la doctora Cano González.

Explica que el Ondasetron, muy utilizado a diario por pacientes oncológicos, es económico, por lo que “está raro hayan caducado”.

La presidenta de la  Asociación Padres de Pacientes con Enfermedades Hematológicas y Oncológicas Pediátricas comenta las dificultades que existen para conseguir los medicamentos, y por ello es incomprensible que ocurran este tipo de conductas.

Recomendó que dado el caso, es importante que farmacias de todo tipo procuren donarlas a tiempo y sean aprovechadas.

  

“Esta todo difícil de conseguir aun con dinero”, señala y mencionó que Laboratorios Pisa es la única empresa en Mexico da los medicamentos a un costo que pueden pagar, pero actualmente esta parada esa empresa.

Ejemplifica que la Vincristina habitualmente costaba 130 pesos a lo mucho, pero al no haber se compraba hasta 300 pesos, hasta que se terminó la reserva  en México.