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VIDEO: Vulcanizadora Reyes, el negocio en Nochixtlán que dio la vuelta al mundo

El establecimiento se dio a conocer tras ser referente para evidenciar a elementos de la PF que dispararon en contra de civiles durante un desalojo carretero en Oaxaca

  • PARIS ALEJANDRO SALAZAR
  • 27/06/2016
  • 00:00 hrs
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VIDEO: Vulcanizadora Reyes, el negocio en Nochixtlán que dio la vuelta al mundo
Vulcanizadora Reyes, el negocio de Nochixtlán que le dio la vuelta al mundo

NOCHIXTLÁN, OAXACA (La Silla Rota).- El 19 de junio de 2016 la “Vulcanizadora Reyes” de Nochixtlán se dio a conocer a nivel nacional e internacional, la imagen del negocio recorrió sitios de noticias de internet y redes sociales, no por la calidad del servicio y la calidez de la atención que brindan sus dueños, sino porque sirvió de referente para evidenciar que elementos de la Policía Federal dispararon en contra de civiles durante un desalojo carretero en Oaxaca.

 “A veces yo digo, me hice famoso, pero yo no lo quería en estas circunstancias pues porque hubo pérdidas humanas”, platicó entrevista con La Silla Rota el señor J. Reyes –quién pidió ser identificado así- propietario de la vulcanizadora.

La popularidad de su establecimiento la generaron los fotógrafos de las agencias Cuartoscuro, AP y Xinhua, quienes capturaron el momento en que elementos de la Policía Federal accionaban sus armas de cargo contra un grupo de manifestantes y utilizaron la “Vulcanizadora Reyes” como escudo. Las fotografías dieron la vuelta al mundo.

 

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El negocio

La familia Reyes es originaria de este municipio oaxaqueño, hace más de 40 años se mudaron al centro del país, se instalaron en el Nezahualcóyotl, Estado de México, donde pusieron tres vulcanizadoras.

Sin embargo, la nostalgia y el amor por la tierra mixteca los trajo de vuelta a sus raíces. Con la herramienta que tenían y la experiencia adquirida instalaron también vulcanizadoras en Nochixtlán.

La razón social “Reyes” surgió para honrar el apellido familiar y en honor al padre de todos.

“Mi negocio se llama ‘Vulcanizadora Reyes’ por parte de mi padre, en paz descanse, porque de ahí viene el apellido Reyes, de ahí somos varios hermanos y varias vulcanizadoras, son cuatro. Desde que yo tengo uso de razón empecé a trabajar en la vulcanizadora, a los 7 años a echar aire, a algo sencillo, ya después lo más grande, las talachas, ahorita más de tráiler que es nuestro trabajo más fuerte”, recordó.

Una de ellas era prometedora, quedó en la carretera federal en el kilómetro 190, artería vial que luego haría en el entronque de la autopista Oaxaca-Cuacnopalan en el kilómetro 178.

La “Vulcanizadora Reyes” tiene 23 años funcionando en la carretera y es atendida por el señor J. Reyes y su hijo.

“No tengo horario, no tengo patrón, yo soy el indicado, a veces abro a las 6 o 6 y media, hay veces que estamos aquí toda la noche por el mismo trabajo”, reveló con una sonrisa.

 

 

El desalojo

Los profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación mantenían un bloqueo en la autopista el 19 de junio de 2016, poco a poco comenzaron a llegar decenas de policías federales. El señor J. Reyes tuvo un presentimiento.

“Ese día abrí a las 6 de la mañana, y como se veía más movimiento opte por cerrar la talacheria para evitarme muchos conflictos, para no tener problemas, porque ya ve que la gente se esconde, se refugia, y a lo mejor iba yo a salir perdiendo, pues vamos al día, pero imagínese perder algo así de repente está canijo”, mencionó.

Le pidió a su hijo que guardara rápido la poca herramienta que habían utilizado, y de inmediato el señor J. Reyes colocó el candado.

“Cerré como 7:30 de la mañana, estaba con mi hijo y le dije vamos porque dicen que se va a poner feo, cerramos, íbamos a mitad del camino cuando empezamos a escuchar la tronadera de cohetes, gritos”, explicó.

Junto a su hijo corrió a resguardarse del desalojo. A la distancia vio a los primeros heridos.

“Los gases nos llegaban hasta donde estábamos refugiado en la entrada de Nochixtlán, desgraciadamente cuando empezaron los disparos nos escondimos, hubo pérdidas humanas son las que más nos duelen, las cosas materiales se pueden remediar, se pueden componer”, expuso con consternación y un movimiento de cabeza como para sacudirse la tristeza por los caídos de Nochixtlán.

El trato que estaban recibiendo sus vecinos por parte de la Policía Federal lo sacudieron, fue a su casa y cortó algunas sabanas limpias que tenía su esposa y las comenzó a humedecer, también les puso Coca-Cola y salió a entregarlas a las gente que se frotaba los ojos y la piel por la acidez y la irritación que les provocó el gas lacrimógeno que lanzaron los federales.

“Salimos a apoyar a la gente, la gente es del pueblo, de nosotros, teníamos que apoyar a los paisanos. Nochixtlán es pacífico, es muy tranquilo, nunca se habían visto estos detalles, desgraciadamente dicen que siempre hay que vivir algo para saber a qué sabe la vida” aseguró.

 

 

  

La búsqueda

Tras unas horas, cuando hubo un momento de tranquilidad, el señor J. Reyes regresó nuevamente a su casa, donde ya lo buscaban sus familiares, quienes vieron en Internet las fotografías de la “Vulcanizadora Reyes”, lo que los sobresaltó, los llenó de nervios y angustia.

“Por el Facebook, por las vías de comunicación, ahí se vio la vulcanizadora, yo no sabía que había estado mi vulcanizadora cuando me empezaron a decir cómo estaba yo decía ‘bien’, pero me decían ‘fíjese tío que sale la vulcanizadora’, fue cuando abrimos algunas páginas de internet ahí fue donde vi mi vulcanizadora. Como dicen en broma, en chanza, se hizo conocida mundialmente, internacionalmente, porque esto ya rodó”, explicó.

La imagen de un policía federal disparando desde su negocio lo impactó porque había estado en el lugar unas par de horas antes.

“Pensé si me hubiera yo quedado, cómo estuviera yo, más que nada la familia que sabe que estoy yo acá, mi esposa, mi madre, mis hermanos, ellos luego luego me empezaron hablar por teléfono que dónde estaba, porque salió la vulcanizadora, incluso me hablaron mis sobrinas de Estados Unidos y de Guadalajara. En la familia no pasó nada, pero lamentablemente gente del pueblo si, es lo que nos duele, las pérdidas humanas, más que nada eso”, reconoció el señor J. Reyes.

 

La farsa

Con una mueca de coraje y disgusto, el señor J. Reyes reconoció la indignación que le generó enterarse que circularon versiones de que la “Vulcanizadora Reyes” no existía o de que estaba en Michoacán y no en Nochixtlán.

 “Unas personas en la mañana me dijeron que salió en el Face que supuestamente que la vulcanizadora es de Michoacán, pero ya muchos le han tomado foto a mi negocio, a veces yo digo, me hice famoso pero yo no lo quería en estas circunstancias pues, porque hubo pérdidas humanas, ya ve que por relajo eso si nos hicimos famosos pero no era así, por las pérdidas humanas más que todo”, dijo el señor J. Reyes con un semblante afligido.

 “Hay veces que uno se siente impotente, porqué, cómo que no va existir, es algo ilógico, llevo 23, 24 años acá, desde toda mi vida, no es lógico, cuando vi a los policías en la foto dije ‘a jijo’, sentí a la vez temor, rabia”, narró.

Una semana después del incidente, el señor J. Reyes y su hijo abrieron el negocio, “después de ocho días apenas vine hoy a trabajar, porque no hay acceso a la carretera, a nada pues, pero también dos semanas sin trabajar sería muchos, que trabajamos un día sí, un día no, pero es ilógico ponerme a pelear, cada quien hace su luchita como pueda”.

 “La gente se unió, pensaron que no iba a ver gente, Nochixtlán es un pueblo que cuando lo hace enojar sale a la luz del día, a dar la cara”, sentenció el señor J. Reyes antes de atender al dueño del automóvil Tsuru que le pidió aire para las cuatro llantas.

  

 

 

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