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Ser papá soltero es un reto en México

Las leyes en el país han privilegiado a las mamás en el cuidado de los hijos, pero hay veces en que son los esposos los que tienen que quedarse con ellos. Especialistas advierten de la urgencia de un cambio de fondo

  • AGUSTÍN VELASCO
  • 14/08/2014
  • 00:00 hrs
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El primer reto que enfrentó Jesús como papá soltero fue entregar, por su propia cuenta, a sus hijos en el DIF luego de descubrir que eran violentados e incluso abusados sexualmente por la pareja de su ex esposa. Durante meses peleó por tener la custodia de los dos pequeños en tribunales que no lo favorecían por ser hombre y porque ante las autoridades el rol del cuidado de los hijos es casi exclusivo de la mujer.

Finalmente logró obtener el cuidado de Santi y Fercho, pero sólo para enfrentarse a otra realidad, la de un sistema que no está preparado para asumir que los papás también pueden hacerse cargo de sus hijos.

Él es uno de los 796 mil hombres que cuidan a poco más de un millón y medio de pequeños en México, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).



Jesús tiene la facha de un tipo rudo: moreno y robusto, de barba cerrada, ceño fruncido y mirada retadora, pero la realidad es que no tiene una pizca de maldad, al menos no desde hace dos años cuando sus dos hijos, uno de 11 y otro de cinco años, llegaron a vivir con él.

“Fue una situación complicada. Ella (su ex pareja) se juntó con un ex recluso que les pegaba a mis hijos, incluso hubo una situación de abuso sexual. Un día yo fui por ellos y los entregué al DIF voluntariamente para pedir que se quedaran conmigo”, relata con serenidad.

Discriminación es una palabra que Jesús conoció el Ministerio Público, donde por ser hombre al principio le negaron la custodia de sus pequeños que en ese momento tenían tres y nueve años.

“El sistema de justicia trabaja con la lógica de que uno no tiene la capacidad de sacarlos adelante. A pesar de que en aquel momento las pruebas de las agresiones las presenté yo, a pesar de que era muy claro que habían sido agraviados por la mamá y su pareja”, recuerda.

Juan Martín Pérez, presidente de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), lamenta la ironía de que los padres solteros sean víctimas de la cultura machista.

“Las leyes en México y la cultura apunta a que el rol de cuidado sea para la mamá. Esto deja al papá en una situación de libertad en la mayoría de los casos, pero también en desventaja cuando hay situaciones en los que ellos salen a dar la cara por los hijos”, afirma.

El caso de Jesús y sus dos hijos es parte de las estadísticas del Inegi y del Consejo Nacional de Población (Conapo), que revelan que de los 796 mil hogares mexicanos encabezados por un papá, 259 mil son separados o divorciados, 42 mil sufrieron alguna situación de abandono y 495 mil son viudos.

El maestro Cándido Pérez, investigador de Think Action Development (TAD), enumera otros obstáculos para los papás solteros.

“Hay situaciones de padres que cotizan en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pero si la esposa  no, le es negado el derecho a que sus hijos puedan quedarse en alguna guardería y sólo son incorporados si enviudaron o la pareja prácticamente los abandonó”, subraya. 

Si se multiplica el número de hogares en los que sólo está el papá, por el número de hijos que en promedio tiene cada familia mexicana (que es de 2.1, según la encuesta Inegi 2010), el resultado sería que un millón 671 mil 600 pequeños están al cuidado de su padre.

Sin embargo, el dato podría ser conservador si se toma en cuenta que de 2010 a la fecha, la población se ha incrementado.

En 2012, con una reforma a la Ley Federal del Trabajo se estipuló por primera vez en la historia la licencia de paternidad con el fin de que el hombre apoye a la mujer en los primeros cinco días de nacimiento del hijo. Esto, contra tres meses para la recuperación de su salud de los que goza una mujer.

En el Distrito Federal, según la Ley de Igualdad Sustantiva entre Hombres y Mujeres, los trabajadores que se conviertan en padres pueden acceder a una Licencia por Paternidad Responsable de 15 días naturales. Sin embargo, esto aún no es suficiente explica el especialista.

“Falta que las empresas expidan por igual los permisos para que un padre pueda ausentarse una horas del trabajo e ir a las juntas escolares, por ejemplo”, dice.

Jesús ha cambiado muchas cosas en su vida a partir de su rol de padre soltero. La más relevante, dice, es referente a la sensibilidad.

“Hay ocasiones en que agarro a mis hijos como si fueran bebés, los beso, los pego a mi cuerpo y les digo: ¿quiénes son mis ternuras? Una vez, saliendo del cine, Fercho (el más grande) me dijo ¡Gracias papá, contigo somos felices porque ya no nos pegan! Eso me hizo llorar”, recuerda.



Las anécdotas de padres solteros van desde los casos de Jesús, como el de Octavio, un joven al que le impedían entrar a los festivales escolares del 10 de mayo con el argumento de que es una celebración sólo para ellas.

“Ahora ya me vale y me meto, pero cuando la niña recién entró al kínder sí me enojaba porque su mamá no iba y a mí no me dejaban entrar”, recuerda este joven papá que ahora ignora esas reglas culturales.

Pero esa es una escena que le ha tocado vivir en otras ocasiones, en diferentes servicios, como el médico.

“En mi caso no estoy asegurado, porque como soy papá soltero no quiso el Issste. Mi mamá la tuvo que dar de alta con su seguro y solamente así”, dice.

Otros momentos han sido más complicados, por ejemplo, cuando en un cine o restaurante, a Octavio le toca llevar a su hija al baño de hombres, porque en el de mujeres no puede pasar.

Juan Martín Pérez, presidente de Redim, pide ser “cuidadosos” frente a reclamos de hombres que plantean que las leyes favorecen a las mujeres.

“Mientras las leyes aún dejan intacto el rol de la mujer como cuidadora, por otro lado la sociedad festeja y ve como un héroe a un hombre que se hace cargo de sus hijos. Es decir, hay una cultura que les da prioridad a los hombres y más ventajas, más libertad”, recalca.

Un cambio de paradigmas en el que se piense en el derecho a tener una familia, asegura el especialista, podría ser la solución.

“Se necesitan políticas públicas a favor de la diversidad familiar para poderles dar respuesta como familias y dejar a un lado el término singular de ‘familia’, porque hay muchas y muy diversas”, asegura.

Según el Inegi, actualmente 18% de las familias son monoparentales, es decir que sólo tienen al papá o la mamá.

Cándido Pérez, de Think Action Development, agrega que pese a que las estructuras de gobierno no están listas para aceptar un rol que cada dìa va en aumento (papás solteros), se deben fomentar políticas a favor de la integración y la convivencia familiar, independientemente de si en la familia sólo está el papá o la mamá.

“En algunos países europeos los permisos de maternidad-paternidad son del mismo tiempo para ambos y están regidos bajo la lógica de que ambos tienen el mismo derecho y obligación”, detalla el experto y agrega un dato más.

Mientras en México se destina menos del 1% del Producto interno Bruto a programas que incentiven el desarrollo familiar, el promedio en los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), es del 7%.

“Hace falta profundizar en los datos oficiales. En nuestro país se da mucho la separación, evidentemente tenemos muchos padres que no están siendo contabilizados pero que en la actualidad viven así”, dice el especialista refiriéndose a que mientras existen cifras que hablan del promedio de hijos que tiene cada mujer en el país (2.4), el mismo dato para los hombres no existe.

A Octavio le parece normal que en una sociedad como la mexicana existan obstáculos para criar a un hijo como papá soltero. Lo que no se le hace normal es que existan padres que se dejen vencer por esas adversidades.

“Amo a mi hija, porque soy su papá, pero también soy su mamá”.



jqf