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Hospital Infantil, en crisis desde 2006… y lo amenazan con recortes

Los recortes al presupuesto han causado que se diera la orden de reducir el número de cirugías a la mitad

  • MARILUZ ROLDÁN
  • 21/05/2019
  • 20:57 hrs
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Hospital Infantil, en crisis desde 2006… y lo amenazan con recortes
Hospital Infantil en crisis. (Mariluz Roldán)

“Al presidente Andrés Manuel López Obrador le pediría que destinara más recursos a la salud, principalmente, que estuviera cubierto lo básico, lo necesario”, enfatiza Elizabeth Bernal mientras espera a que le brinden atención a su hija Areli Osorno en el Hospital Infantil de México Federico Gómez, en donde los recortes al presupuesto han causado que se diera la orden de reducir el número de cirugías a la mitad.

Su hija de cinco años está en silla de ruedas a causa de la discapacidad motriz congénita que padece y por la cual necesita ser atendida por especialistas en neurocirugía, ortopedia y urología, con quienes tendrá que acudir de por vida.

Ellas llevan un mes siendo atendidas en el hospital, ya que antes eran derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pero actualmente su esposo está desempleado y tuvieron que buscar otras opciones para cuidar su salud.

Elizabeth declara que a su hija le van a hacer una serie de estudios, los cuales le parecen “algo costosos” y después tendrá que continuar con su tratamiento, por eso destaca que “me gustaría que hubiera el material necesario tan sólo para los pequeños o, por ejemplo, medicamentos también”, ya que debido a la falta de presupuesto en el hospital también faltan recursos y los médicos hacen todo lo que pueden para solucionar los problemas. 

La pequeña Areli sonríe con timidez cuando uno de los doctores le da una paleta, la toma con sus manos y da las gracias, mientras unas muletas también la acompañan en la silla de ruedas. Elizabeth muestra esperanza en que su hija mejore poco a poco y puede tener una mejor calidad de vida, pero tiene temor de lo que pueda venir en el futuro para el Sector Salud.

Al hablar de los recortes presupuestales que están enfermando al hospital y a otros institutos de Salud, Elizabeth dice tajantemente:

Yo creo que estamos un poquito mal, porque vamos retrocediendo en todos los sentidos, sí está mal que haya este recorte de presupuesto

En los últimos meses se dieron a conocer recortes en el Sector Salud y uno de los más afectados es el Hospital Infantil Federico Gómez, la crisis se agudizó esta semana ante los nuevos recortes presupuestales; sin embargo, en los últimos 12 años dejó de hacer más de mil operaciones anuales y disminuyó también la atención en las consultas de urgencia.

La situación no es nueva para el hospital, que desde hace aproximadamente tres años ha sufrido recortes en los insumos que necesitan para atender a los menores de edad y desde entonces médicos y enfermeras han tenido que usar su imaginación y otras herramientas para dar servicio.

Sin embargo, la austeridad del presidente López Obrador está llevando a terapia intensiva al Hospital Infantil de México. El viernes pasado los doctores fueron informados que deben reducir en 50% las intervenciones quirúrgicas que realizan, lo que representa un riesgo para los niños ya que aumenta la lista de espera que existe.

Esta situación es debido a que la Secretaría de Hacienda decidió congelar 794 millones de pesos de 26 instituciones de salud, ordenó reducir 30% los gastos operativos y 50% los personales, como lo dio a conocer el periódico Milenio este martes.

LA SILLA ROTA obtuvo con base en la Ley de Transparencia información de la operación del hospital de 2006 a marzo de este año, en los que se observa que aunque el presupuesto asignado ha aumentado, el funcionamiento del hospital en diversas áreas disminuyó sustancialmente durante los últimos dos sexenios.

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En 2006, al inicio del sexenio de Felipe Calderón, el presupuesto aprobado fue de 761 millones 919 mil 343 pesos, pero el Hospital Infantil reporta que ejerció 222 millones 664 mil 748, ya que el resto de los recursos se destina a los sueldos del personal, explica Mario Díaz Pardo jefe de Urología del hospital infantil de México.

El presupuesto asignado fue en aumento, incluso en 2011 dio un salto, ya que se multiplicó 2.6 veces, al pasar de 957 millones 821 mil 077 en 2010 a 2 mil 505 millones 054 mil 384 pesos; sin embargo, los recursos ejercidos no registraron un aumento tan sustancial, ya que aumentaron de 347 millones 995 mil 574 a 357 millones 589 465 pesos. 

Después de ese brinco en los recursos aprobados, en 2012, al inicio de la administración de Enrique Peña Nieto, disminuyó a mil 292 millones 023 mil 593 pesos y fue a la alza hasta llegar a mil 969 millones 924 mil 415 pesos en 2019, con un presupuesto ejercido hasta marzo de este año de 232 millones 277 mil 591 pesos. 

Sin embargo, ahora el funcionamiento del hospital está en riesgo y algunos especialistas ya empezaron a unir fuerzas para tratar de revertir la decisión de las autoridades. Díaz Pardo detalla que a principios de este año les recortaron 25 millones de pesos y ahora parece que la reducción será al 50%. El contexto es crítico para el hospital, que empezó 2019 con un déficit de 30% y ahora tiene que sobrevivir con menos recursos.

Por esa razón le pide al presidente López Obrador: “Que nos den recursos para material de trabajo, para poder atender mejor a los pacientes, nada más, no pedimos otra cosa. Sí queremos dar el servicio que estamos acostumbrados a dar”.

“Si ésta es la esperanza de México, dónde quedó la esperanza”, lamenta.

LA CRISIS QUE SE VEÍA VENIR

Con base en la información obtenida vía transparencia, aunque los recursos para el Hospital Infantil han aumentado durante los dos sexenios pasados y el actual, esto no se ha visto reflejado en su funcionamiento, ya que hubo una caída considerable en el número de intervenciones quirúrgicas. En 2006 se realizaron 5 mil 183 cirugías y en 2007 llegó a su cifra máxima con 5 mil 243.

Sin embargo, las cifras del Hospital Infantil continuaron a la baja, en 2017 disminuyeron hasta 4 mil 161 operaciones y en 2018 registró su mínimo, con 4 mil 5 intervenciones quirúrgicas. Hasta marzo de 2019 se han hecho 891 cirugías, que son más en comparación con las 795 que hubo en ese periodo del año pasado. 

Los especialistas entrevistados por LA SILLA ROTA afirman que ellos han tratado de hacer todo lo posible para que no disminuya el número de cirugías y que se reduzca la lista de espera que hay, por eso les indigna que ahora se ponga en peligro el funcionamiento del hospital por falta de recursos. 

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Algunos doctores ya impulsan acciones como recabar firmas en Change.org para buscar apoyo contra el recorte presupuestal y la orden de hacer menos intervenciones quirúrgicas. Incluso, en redes sociales utilizan el hashtag #ConLosNiñosNo con el objetivo de sensibilizar a la población.

Fernando José González, médico adscrito al departamento de Urología, es quien encabeza el movimiento en la plataforma Change.org, la principal razón que menciona es que no quiere que haya pacientes que no reciban atención.

Relata que desde el año pasado no hubo presupuesto para realizar algunos estudios y que también tienen problemas con el material, por lo que ellos compran su propio instrumental.

Notablemente molesto, afirma: “No estoy dispuesto a suspender la atención a ningún paciente por el recorte del presupuesto. Los niños no son moneda de cambio”. Asegura que los directivos del hospital han tratado de hacer lo posible para evitar esta situación, y que ahora también les toca a ellos hacer presión desde su trinchera.

“Desde la base tenemos deficiencias y tenemos carencias, pero con este recorte vamos a tener mucho más y va a ser imposible hacer muchas cosas y como parece que va a ser una escalada con los recortes, va a terminar siendo catastrófico. No queremos llegar a eso y por qué no, tener más, que todos tengan los recursos que necesitan”, dice.

Los problemas presupuestales también alcanzaron al área de Urgencias, ya que en 2006 realizaron 5 mil 397 consultas; en 2008 llegó a su máximo, ya que llevó a cabo 5 mil 701 y disminuyó hasta 4 mil 641 en 2017 y 4 mil 212 el año pasado, aunque el año más bajo fue 2013, cuando sólo hizo 4 mil 7 consultas.

En este caso, aumentaron las consultas de Urgencias hasta marzo de este año, ya que se han hecho mil 183, mientras que en los primeros tres meses de 2018 sumaron mil 139.

Mientras que las consultas por especialidad sí han ido en aumento durante los últimos 12 años, ya que en 2006 hubo 143 mil 498 y subieron a 156 mil 687 en 2018. El año en el que se realizaron más fue 2014, ya que hubo 161 mil 281. En los primeros tres meses de este año se hicieron menos que en 2018, ya que se han realizado 36 mil 897, en comparación con 36 mil 985 del año pasado.

Elías de Jesús Ramírez Velázquez, médico adscrito del servicio de Urología Pediátrica, recuerda que muchos de los pacientes que atienden vienen de otros estados, gastan dinero en pasajes, comida y en estancia en la Ciudad de México sólo por tratar de que sus hijos estén bien.

Los pacientes salen de las entidades porque allá no tienen los materiales necesarios, el problema es que aquí se encuentran con un panorama similar.

Llegan y nosotros a veces estamos igual o peor, estamos muy limitados. Ni modo que les digamos: ‘sí lo sé hacer, pero no tengo con qué hacerlo

Uno de esos casos es el de Eden Zárate, quien viaja desde Morelos hasta la capital para que los médicos atiendan a su hija Ciani Paulín Rodríguez Zárate, quien tiene mielomeningocele.

En su carnet acumula 66 visitas al hospital en sólo un año tres meses, que es la edad de la menor. Resalta que el servicio que les han dado es excelente y que los costos son acorde a sus posibilidades.

Ella gasta 100 pesos de ida y lo mismo de regreso en cada visita, pero dice con gusto que lo hace porque ha notado mejoría en su hija, quien en este tiempo fue operada por luxación de cadera y de su pie.

Al ser cuestionada sobre el recorte que podría afectar el funcionamiento del hospital, ella hace un llamado a las autoridades: “Sean justos con los doctores, que les den los recursos que necesitan”.

Que no nos recorten el presupuesto, los niños lo necesitan

“ 

A las 10:00 horas algunos pasillos del Hospital Infantil de México lucen llenos. Algunos menores juegan en la resbaladilla que está afuera de uno de los edificios. Una madre contiene las lágrimas mientras toma con una de sus manos una carriola.

La sala de espera continúa llena incluso al mediodía, la gente no deja de llegar, las enfermedades no dan una prórroga y, por el contrario, se agravan entre más pasa el tiempo y no se atienden.

En uno de los pisos del hospital está la enfermera Teresa Becerril, quien trabaja en este lugar desde hace 17 años. Ella narra que el recorte de personal también ha sido otro de los problemas que afecta el buen funcionamiento.

Mucho se ha hablado de los recortes de personal en el Sector Salud y de acuerdo con la información obtenida vía transparencia, el Hospital Infantil de México no es la excepción. En los datos entregados se muestra que el mayor recorte fue en el área de enfermeras, ya que actualmente tienen 752, mientras que en 2018 había 790.


Otra área en la que también disminuyó el personal fue en la administrativa, que pasó de 584, en 2018, a 581 en este año. Sin embargo, indica que hay un médico más que el año pasado, ya que tenía 160 y ahora hay 161. También aumentó el número de residentes, de 187 a 192.

En el hospital se dejó de contratar a principios de año a enfermeras de una empresa de outsourcing, lo que ha provocado que la carga de trabajo aumente para las demás. En piso, las enfermeras se quedaron hasta con 10 pacientes, mientras que en quirófano hay sólo dos y ya no es posible hacer el mismo número que antes.

Teresa relata que, por ejemplo, en la unidad de trasplantes rechazaron la semana pasada un corazón que podría haber ayudado a un niño, pero no se aceptó por la falta de dinero y de materiales.

“Los recursos ya nos los limitaron, ahora ya las cirugías también. Nos dieron la indicación de que si ocupamos un material se le tiene que anotar en la hoja de insumos al paciente, porque si no nos los van a cobrar a nosotras. Antes teníamos un carrito con material de consumo, donde los doctores podían tomar material para hacerles curaciones a los pacientes, ahora ya no podemos contar con él porque ya se va a tener más controlado ese material”, comenta.

“Que no nos recorten el presupuesto, los niños lo necesitan, nosotros recibimos el sueldo, pero ¿y ellos?”, enfatiza la enfermera quien viste su uniforme para entrar a quirófano.

La limpieza es otra de las situaciones que preocupa a las enfermeras, ya que les dieron la orden de bañar y cambiar de ropa a los niños si van a entrar a cirugía, pero si están en hospitalización los cambiarán cada tercer día y la ropa de cama una vez a la semana o cada tercer día, hecho que podría desencadenar infecciones.

Estos cambios en las medidas de higiene se deben a que ya sólo hay personal de lavandería en la mañana y no pueden lavar tantas piezas. La crisis en el hospital llegó a tal punto en que ni siquiera les dan hojas blancas.

Erika Camacho Ramírez, quien es secretaria, comenta que desde hace tres años no les dan papel y que las hojas que tienen las tuvo que conseguir a través del sindicato, además de que algunos padres de familia le han ayudado con material y los doctores tuvieron que comprar la impresora.

Coincide con ella, Rosa Perales González, trabajadora social en el hospital desde hace 12 años, quien explica que las carencias las tienen desde hace tiempo, pero que ahora se están agudizando. 

“La situación es que no hay medicamentos ahorita, por ejemplo, me acaban de mandar un niño que requiere un medicamento que se llama Vantris, cuesta 15 mil pesos, yo ya lo vi con la proveedora médica y fuimos con las personas del Seguro Popular, que lo debería de cubrir hasta los cinco años. Fuimos a verlo, los directivos del Seguro Popular me dijeron que sí siempre y cuando las autoridades lo autorizaran, no lo autorizaron porque no hay dinero”, detalla. 

Esto causa que se pospongan las operaciones hasta que los padres puedan reunir la cantidad necesaria, aunque son familias de bajos recursos y que tiene que cubrir gastos de pasajes y de comida. 

“Estamos atorados, no sé qué vamos a hacer y no sé de dónde más sacar dinero para ayudar a los pacientes. Antes había que esperar a que la lista avanzara, pero ahora menos, no hay medicamentos, no hay recursos, de dónde lo vamos a sacar”, dice con un tono de preocupación

Son muchos los recursos que necesita el Hospital Infantil de México para salir adelante, desde material, instrumentos y hasta personal; sin embargo, quienes trabajan ahí están colaborando para continuar brindando atención y con el fin de sensibilizar a las autoridades sobre la necesidad de que no les recorten el presupuesto. 

“Tenemos muy bien puesta la camiseta del hospital. pedimos más para poder hacer más”, afirma con orgullo el doctor González, quien muestra el sentir de sus compañeros en esta batalla para poder cumplir con su compromiso de salud.

MJP

  las tienen desde hace tiempo, pero que ahora se están agudizando.

“La situación es que no hay medicamentos ahorita, por ejemplo, me acaban de mandar un niño que requiere un medicamento que se llama Vantris, cuesta 15 mil pesos, yo ya lo vi con la proveedora médica y fuimos con las personas del Seguro Popular, que lo debería de cubrir hasta los cinco años. Fuimos a verlo, los directivos del Seguro Popular me dijeron que sí siempre y cuando las autoridades lo autorizaran, no lo autorizaron porque no hay dinero”, detalla.

Esto causa que se pospongan las operaciones hasta que los padres puedan reunir la cantidad necesaria, aunque son familias de bajos recursos y que tiene que cubrir gastos de pasajes y de comida.

“Estamos atorados, no sé qué vamos a hacer y no sé de dónde más sacar dinero para ayudar a los pacientes. Antes había que esperar a que la lista avanzara, pero ahora menos, no hay medicamentos, no hay recursos, de dónde lo vamos a sacar”, dice con un tono de preocupación.

Son muchos los recursos que necesita el Hospital Infantil de México para salir adelante, desde material, instrumentos y hasta personal; sin embargo, quienes trabajan ahí están colaborando para continuar brindando atención y con el fin de sensibilizar a las autoridades sobre la necesidad de que no les recorten el presupuesto.

“Tenemos muy bien puesta la camiseta del hospital. pedimos más para poder hacer más”, afirma con orgullo el doctor González, quien muestra el sentir de sus compañeros en esta batalla para poder cumplir con su compromiso de salud.