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El cine Cosmos: la obra de nunca acabar

A cuatro años de anunciarse el proyecto, que supuestamente se terminaría en diciembre de 2014, la obra sigue inconclusa tras gastarse 50 mdp

  • MARCO ANTONIO MARTÍNEZ
  • 10/12/2018
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El cine Cosmos: la obra de nunca acabar

Si la transformación del Cine Cosmos en centro cultural  fuera una película, tal vez sería Mata Hari, filme que el mítico David Carradine intentó filmar desde 1963, pero que a la hora de su muerte, en 2009, nunca concluyó.

Proporciones aparte, a cuatro años de haberse anunciado las obras, en agosto de 2014, por el entonces jefe delegacional de Miguel Hidalgo, Víctor Hugo Romo, aún no se concluye, pese a que estaba programado para hacerse en 120 días, que se cumplirían el 31 de diciembre de ese mismo año. El estreno se pospuso a marzo de 2015, luego a diciembre de ese mismo año, pero la sucesora de Romo en la Miguel Hidalgo, Xóchitl Gálvez, de plano no lo estrenó, al encontrar una obra inconclusa y acusar irregularidades en los contratos.

Porque película no hay, pero sí una trama con diversos elementos: un contrato incumplido con un monto de 55 millones de pesos. Un proyecto con un plazo para realizarse en 120 días y que ya va a cumplir mil 460 días, el próximo 31 de diciembre. Pero además, para que se estrene el centro cultural, se requerirán otros 40 millones de pesos, que se sumarán a los primeros 55 millones del contrato, y a los 40 millones de pesos que costó la expropiación del predio, lo que elevaría el costo a 135 millones de pesos.

A ello se suma la tensión entre el iniciador del proyecto, Víctor Hugo Romo y su sucesora, Xóchitl Gálvez quien se quejó ante medios de comunicación que recibió la obra inconclusa y con sospechas de corrupción. La película aún no acaba y el guión ya cuenta con el retorno de su iniciador, Romo, ahora como alcalde, y quien ante LA SILLA ROTA prometió que en junio de 2019 podría llegar el estreno.

Pero al momento, la transformación del Cine Cosmos es la obra de nunca acabar.

GÉNESIS

El Cine Cosmos fue inaugurado en 1948. Fue una sala cinematográfica pionero en las matinés y las funciones 3x1 que hicieron época entre los espectadores. Enclavado en la avenida México Tacuba esquina con Circuito Interior, a unos pasos de Santa Julia, cerca del metro Normal y de una zona estudiantil ya que a unas calles se encuentra el Casco de Santo Tomás, fue víctima de la crisis que asoló a las salas cinematográficas en los noventa, luego de la privatización de conjuntos gubernamentales y de la competencia en los domicilios, por la llegada de las videocaseteras.

El espacio fue abandonado, vandalizado e incluso usado por personas en situación de calle, hasta que en agosto de 2014 la administración del entonces jefe delegacional, el en aquellos días perredista Víctor Hugo Romo -hoy alcalde por Morena- respaldó la firma de un contrato por 55 millones de pesos para restaurar el viejo edificio, con la promesa de convertirlo en un centro cultural.

La historia que se quería para el cine era que en 120 días se concluyeran las obras. Pero como si se tratara de un guión inacabado, a cuatro años de distancia el proyecto aún no concluye. Primero Romo había prometido que en marzo de 2015 se abriría el nuevo centro cultural, luego su sustituto, Humberto Morgan (que llegó al cargo porque Romo se fue a buscar una diputación local) dijo que para noviembre. Pero a la fecha sigue sin abrir.

Los contratos -de los cuales LA SILLA ROTA obtuvo una copia- fueron declarados en 2017 en reserva durante tres años. Hasta donde se sabe, unas semanas antes del cierre de la administración de Romo, el terreno y la propiedad fueron cedidos al gobierno de la Ciudad de México, razón por la cual en la gestión de la sucesora de Romo, la panista Xóchitl Gálvez, fue imposible asignar recursos para continuar la remodelación.

El contrato  describe la obra como “Reconstrucción y rehabilitación del Centro Social y cultural Cosmos”. Fue autorizado el 29 de agosto de 2014, adjudicado el 1 de septiembre y la contratación ocurrió un día después.

Los contratistas son las empresas Taller P85 S. de R.L. de C.V. y Constructora y Edificadora  Tuga S.A de C.V., y el contrato lo elaboró  Concursos y Contratos. La terminación de la obra estaba proyectada a 120 días, para el 31 de diciembre de 2014.

Como si se tratara de un guión de película de misterio, ambas empresas comparten un domicilio: Taller P85 S. de R.L. de C.V. tiene su domicilio fiscal en Francisco Pimentel 85 Oficina PB, y Constructora y Edificadora  Tuga S.A de C.V. emplea el mismo para oír y recibir todo tipo de notificaciones.

En entrevista con LA SILLA ROTA, Romo recordó que para comprar el predio se requirieron 40 millones de pesos, a los que se sumaron los 55 millones fijados en el contrato. Cuestionado por qué no se acabó el 31 de diciembre, como decía el documento legal, reconoció que esa fecha era la que fijaba el compromiso, pero que eso era falso, porque los recursos llegaban hasta al final de ese año, pero de todos modos debían comprometerse.

“Lo de 55 (millones de pesos) es un decir, este tema de que se tiene que terminar forzosamente porque como sabes llegan recursos a finales de año y los tienes que comprometer con literalmente la promesa de terminar el 31 de diciembre cuando eso va a ser falso. Llega el 31 de diciembre y tienes que hacer ampliaciones y lo peor en una técnica presupuestal, no gastártelo, y por supuesto es una puñalada a la gente, el subejercicio es lo peor que puede cometer un funcionario público”.

Pero también admitió que las causas de que no se haya acabado no solo eran atribuibles a retrasos por la llegada de los recursos.

“Principalmente por retrasos de cuando llegaban los recursos, por retrasos del contratista y porque llegó la nueva administración y entre ese tránsito prácticamente parecía auditoría, más que querer terminar una obra de estas características”, precisó.

Para acabar el proyecto, se requerirán otros 40 de millones de pesos y se concluiría en junio del 2019, ya que Claudia Sheinbaum cuando aún era jefa de gobierno electa así como Alfonso Suárez del Real, cuando ya tenía en su bolsillo la designación de Secretario de Cultura, le ofrecieron al alcalde su apoyo para concluir la construcción, refirió el propio Romo.

OPACIDAD

En octubre de 2015, Xóchitl Gálvez hizo un levantamiento con notario público de las obras que recibió de su antecesor, y aunque evitó decir que había corrupción en el caso del Cine Cosmos, reconoció que se le hacía sospechoso que se hubieran contratado obras sin suficiencia presupuestal.

“De entrada sí tienen un problema administrativo que la Contraloría debería mirar en este proceso de entrega recepción. ¿Cuándo vamos a saber si hay desvío de recursos públicos? En el momento que hagamos el arqueo entre estimaciones pagadas y obra ejecutada. El Cine Cosmos es una obra pagada que no está ejecutada y me entregan un convenio  de que se terminará en noviembre. Eso va a ser observado por la misma Contraloría, ni siquiera yo tengo que hacer ninguna denuncia porque es algo que no debería de hacerse. No hay cacería de brujas pero tampoco voy a ser una tapadera”, advirtió en esos primeros días de su gobierno.

A lo largo de la administración de Xóchitl Gálvez al frente de la delegación, la información solicitada a la administración sobre el proyecto fue reservada, no solo la del contrato del Cine Cosmos, sino la de todos los contratos, pero del periodo de Romo.

En agosto de 2017, el comité de Transparencia de la delegación Miguel Hidalgo acordó por unanimidad la reserva de información de la dirección ejecutiva de Obras Públicas, de  los expedientes de obra pública celebrados por esta delegación entre el primero de octubre del 2012 al 31 de diciembre de 2015, en total 328 contratos, y es que se realizaron observaciones al acta entrega de la dirección, en cuanto a integración de los expedientes. Estaban sin integrar, no finiquitados o simplemente mal integrados, fue el argumento. La gestión de Romo fue de octubre de 2012 a septiembre de 2015.

En solicitudes de información se le ha pedido también información a la Secretaría de Finanzas capitalina, pero la negó bajo el argumento de que no era competente, e informó que se remitiría a la Secretaría de Cultura, a la de Obras y Servicios, la Agencia de Gestión Urbana y a la delegación. La Secretaría de Gobierno también respondió que carecía de atribuciones y que podría ser la Secretaría de Cultura  la que pudiera atender.

Posteriormente, la Secretaría de Cultura ya no concluyó la obra porque cuando iba a hacerlo, se atravesó el sismo del 19 de septiembre de 2017. Así lo dijo a diversos medios el entonces titular de la dependencia, Eduardo Vázquez Martín.

“Vino el gobierno de Xóchitl Gálvez y se pararon (las obras), hasta que la Secretaría de Cultura toma las riendas y empiezan a realizarse por el gobierno de la ciudad la segunda etapa. Se concluye el montaje e las estructuras y falta una tercera etapa que ya no la concluyó el gobierno de la ciudad, la secretaría de Obras, antes con Edgar Tungüí, y ahora con Gerardo Báez Pineda (quien sustituyó a Tungüí cuando se fu como comisionado de reconstrucción) no la concluyeron porque había recursos suficientes para eso y el sismo se llevó, según de la administración anterior, recursos etiquetados para el finiquito de la última etapa del cine Cosmos”, explicó Romo.

EN 6 MESES ESTARÁ LISTA: ROMO

Romo describió que en 2014 compró el espacio que explicaba el Cine Cosmos a la empresa Autofin, dueña del predio, y que estaba destinado a convertirse en centro comercial. Pero por estar enclavado en la colonia Tlaxpana, en la zona conocida como Santa Julia, conocida por sus índices de violencia e inseguridad, y donde fue apresado al Tigre de Santa Julia, él como jefe delegacional en 2014 vio la necesidad de construir un centro comercial.

“Se empezó primero la demolición, los temas de estructura,  en el proyecto, que lo hizo Enrique Norten, y como todo en este mundo y más en México, a las cosas no se les dan continuidad, desgraciadamente”, justificó.

Cuestionado sobre si hubo sanciones para las empresas que incumplieron la terminación de la obra, ignora sí así fue.

“Que yo tenga entendido objetivamente no. No sé si el último contrato, de la anterior administración. De lo de 55 millones de pesos te voy a checar porque las auditorías se hacen posterior a que uno acabó su periodo, no sé si hay una sanción”, respondió.

En cuanto a si ve que hay responsabilidad de la administración de su sucesora y hoy antecesora, Xóchitl Gálvez, en el retraso de la obra, evita dar nombres, pero su respuesta es afirmativa.

“Dígamos que no quisiera puntualizar a ella nombre y apellido pero la administración pasada sí alargó y tuvo contratos pendientes. Hay que revisar”, pidió.

Su deseo es que en seis meses la obra esté concluida, que sea acabada cuatro años y medio después. Y él mismo, de buen humor, se muestra escéptico.

“Hay que hacer changuitos, no vaya a ser la Ley de Murphy”, concluyó.

JGM