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El día que Calderón quiso pactar con “El Chapo”, según “La Barbie”

“La Barbie” acusó al expresidente de intentar pactar con todos los cárteles y a sus hombres cercanos de recibir dinero del narcotráfico

  • RODRIGO GUTIÉRREZ GONZÁLEZ
  • 14/11/2018
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El día que Calderón quiso pactar con “El Chapo”, según “La Barbie”
El relato de “La Barbie” fue a través de una carta tras su captura en agosto de 2010 y entregada a los medios por su abogada Eréndira Joselyn Guerra Gutiérrez (Foto Especial)

Ayer, los abogados de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, líder del Cártel de Sinaloa, acusaron a Felipe Calderón y a Enrique Peña Nieto de recibir pagos millonarios de su organización criminal trasnacional.

Ambos señalados negaron las acusaciones. Sin embargo, los señalamientos, por lo menos contra Calderón Hinojosa, no son nuevos.

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Édgar Valdez Villarreal, alias “La Barbie, cabecilla del Cártel de los Beltrán Leyva y famoso por su sonrisa tras su detención, acusó al expresidente Felipe Calderón de intentar de forma fallida pactar con todos los cárteles de la droga.

El relato de “La Barbie” fue a través de una carta tras su captura en agosto de 2010 y entregada a a los medios por su abogada Eréndira Joselyn Guerra Gutiérrez.

Valdez Villarreal precisa que Calderón, al inicio de su gobierno, ordenó al general Mario Arturo Acosta Chaparro y a su secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, que se reunieran con los máximos capos de la droga para llegar a un “pacto”.

La reunión se dio con los cárteles más poderosos del momento: La Familia Michoacana, “Los Zetas”, el Cártel del Golfo, el Cártel de Juárez, los Beltrán Leyva y el Cártel de Sinaloa.  

Acosta Chaparro y Mouriño se encontraron, entonces, por órdenes de Calderón con Nazario Moreno González, “El Chayo”, y José de Jesús Méndez Vargas, “El Chango Méndez”, entonces líderes de La Familia Michoacana.

Luego con Heriberto Lazcano, “El Lazca”, y Miguel Ángel Treviño, “El Z-40”, máximos capos deLos Zetas”.

Posteriormente, la reunión se efectuó con Arturo Beltrán Leyva, “El Barbas”, líder del Cártel de los Beltrán Leyva, presente “La Barbie” como su hombre de confianza.

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El encuentro también se dio con Vicente Carrillo Fuentes, líder del Cártel de Juárez y hermano de Amado Carrillo, “El Señor de los Cielos”, al igual que con Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén, jefe máximo del Cártel del Golfo y hermano de Osiel Cárdenas Guillén.

Y por supuesto, Acosta Chaparro y Mouriño se encontraron con Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, y Ismael “El Mayo” Zambada, máximos líderes del Cártel de Sinaloa.

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La Barbie” no especifica cómo, pero asegura que el pacto intentado por Felipe Calderón fue todo un fracaso.

Incluso, culpa a ese fracaso de la persecución en su contra que terminó con su captura.

El sexenio de Calderón fue, entonces, recordado como el de “la guerra contra el narco”. Acosta Chaparro y Mouriño murieron durante su gobierno.

Mario Arturo Acosta Chaparro fue ejecutado el 20 de abril del 2012 en las calles de la Ciudad de México.

Mientras que Juan Camilo Mouriño falleció en un extraño accidente aéreo cuando su avión colapsó muy cerca del cruce del Periférico con Paseo de la Reforma, también en la capital del país.

Durante el gobierno de Calderón y la mitad del de Peña Nieto, muy poco se tocó a las cúpulas del Cártel de Sinaloa, mientras que todos las demás organizaciones criminales fueron alcanzados de forma severa en su estructura.

Como consecuencia, los cárteles se fragmentaron y nacieron más organizaciones criminales.

En una publicación del Diario Oficial de la Federación, fechada el 23 de marzo del 2009, a menos de tres años del inicio del sexenio de Felipe Calderón, menciona la media docena de cárteles, sus líderes y recompensas de 30 millones de pesos a quienes ayuden a dar con el paradero de estos.

Casi una década después, según la Procuraduría General de la República (PGR), existen al menos nueve cárteles y 36 grupos, células o pandillas vinculadas con alguna de las organizaciones criminales.