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Conoce la regla 50/30/20 para, por fin, incrementar tus ahorros

La regla 50/30/20 es una forma sencilla de distribuir tus ingresos y adoptar un hábito de ahorro sólido

  • REDACCIÓN
  • 23/07/2020
  • 20:19 hrs
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Conoce la regla 50/30/20 para, por fin, incrementar tus ahorros
El 50/20/30 te permite saber cuánto dedicas a ahorro y a gastos. (Imagen de 3D Animation Production Company en Pixabay)

La renta, servicios, y tarjetas de crédito, son algunos de los pagos más comunes que realizamos mes con mes, por lo que mantener tus finanzas sanas al equilibrar los ingresos y egresos puede ser todo un desafío.

Sin embargo, es importante que a la edad que sea adquieras urgentemente una buena cultura de ahorro, como un hábito, con la finalidad de lograr una meta financiera a corto o mediano plazo, o para enfrentar una emergencia. 

Muchas fuentes recomiendan ahorrar 20% de los ingresos cada mes, para ello es necesario dividir tu ingresos a través de la regla 50/30/20

¿Esto qué significa? Debes reservar 50% de tu presupuesto para artículos esenciales como alquiler y comida, 30% para gastos discrecionales y al menos 20% para ahorro.

50% del dinero de tu sueldo lo tienes que dedicar a gastos básicos. Estos se van en la hipoteca, las facturas, la despensa, los servicios. Son gastos que tienes que llevar a cabo sí o sí. Por eso abarcan el 50% de tu sueldo, para prevenir. Si te sobra dinero, mucho mejor. No lo gastes en cosas innecesarias y súmalo al porcentaje del ahorro.

30% va destinado a gastos personales. Es decir, todo aquello que puedas hacer durante el mes. Quizá compres algo de ropa, otro mes puedes gastarlo en más actividades de ocio, en viajar o puede que se te junten unos cuantos cumpleaños. Ahí es donde tienes que gastar este 30%. Y te recuerdo, si te sobra, súmalo al 20% de ahorro.

20% del dinero que ganas tiene que ir dedicado al ahorro. Este dinero va a suponer un colchón que te va a salvar contra posibles deudas futuras, reparaciones en tu casa o emergencias en tu familia. Y, además, quizá eres joven y no pienses aún en ello, pero cuando seas mayor vas a agradecer el haber ahorrado un buen dinero a partir de este método. 

Si, por ejemplo, tienes buenos ingresos sería prudente mantener bajos los gastos y ahorrar un porcentaje mucho mayor de tus ingresos.

Por otro lado, si ahorrar 20% de tus ingresos parece inverosímil o incluso imposible en este momento, no te sientas frustrado. Guardar algo es mejor que nada.

Pero si deseas una oportunidad de estar seguro hasta la vejez, los expertos sugieren que el 20% es el número que tendrás que alcanzar o superar.

¿Por qué el 20 por ciento?

Suponiendo que tengas entre 20 y 30 años y puedas obtener un retorno promedio de inversión de 5 por ciento al año, deberás ahorrar alrededor del 20% de tus ingresos para tener la oportunidad de lograr la independencia financiera antes de ser demasiado viejo para disfrutarlo. Así que, si te visualizas trabajando diario hasta que mueras, entonces no te preocupes por ahorrar.  

Está claro que ahorrar no significa olvidar unas vacaciones o el fondo de emergencia; sin embargo, ahorramos para que un día ya no tengamos que trabajar por el dinero. Para la mayoría de nosotros, ese día no llegará durante muchas décadas, pero hay personas trabajadoras regulares que lo han alcanzado desde los 40 años.

¿Cómo empezar a ahorrar?

La verdadera independencia financiera significa que puedes mantener tu estilo de vida elegido completamente. ¿Cuánto dinero necesitas ahorrar para hacer eso? La respuesta dependerá de si estás dispuesto a vivir en la línea de pobreza, si necesitas dos casas y un velero, o si te encuentras en algún punto intermedio.

La Condusef hace las siguientes recomendaciones para iniciar a ahorrar:

* Haz un presupuesto mensual: así sabrás cuánto ganas, cuánto gastas y cuánto puedes ahorrar.

* Aprende a distinguir entre necesidades y deseos: así podrás evitar compras innecesarias.

* Establece metas para tu ahorro: divídelas en corto, mediano y largo plazo. 

* Antes de confiar tu dinero a alguna institución, verifica que esté debidamente autorizada y regulada por las autoridades. Investiga cuál institución te da una mayor tasa de interés, mejor servicio y te cobra menos comisiones.

* Asegúrate de revisar, ordenar y guardar los documentos que amparan todas tus cuentas de ahorro.

* Designa beneficiarios de tus cuentas de ahorro: ellos recibirán tu dinero si tú llegaras a faltar.