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AMLO quiere tomar del T-MEC lo que le gusta y desechar lo que no: WSJ

Analistas advierten que vamos en sentido contrario a la esencia del mismo T-MEC, que va hacia un libre mercado y una menor intervención del Estado

  • REDACCIÓN
  • 16/11/2020
  • 14:12 hrs
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AMLO quiere tomar del T-MEC lo que le gusta y desechar lo que no: WSJ

Un reporte del Wall Street Journal destacó que el presidente Andrés Manuel López Obrador quiere tratar al nuevo tratado comercial, el T-MEC, como si fuera un buffet, tomando para México lo que le gusta y desechar lo que no le agrada.

El diario recordó que cuando todavía estaba en duda la ratificación de Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte reformulado del presidente Trump, Andrés Manuel López Obrador lo expresó con buenas palabras.

También resaltó que en noviembre de 2019, López Obrador presumió haber enviado una carta a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, explicando que la aprobación del Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá era "en interés de los tres pueblos, las tres naciones".

Analistas han advertido que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador corre el riesgo de incumplir sus compromisos energéticos y ambientales.

La nueva política energética de México, que limita la generación privada de renovables para priorizar a las estatales Petróleos Mexicanos (Pemex) y Comisión Federal de Electricidad (CFE), contradice el acuerdo comercial, indica Andrea Arias, consultora del sector energético.

"Vamos en sentido contrario a la esencia del mismo T-MEC, que va hacia un libre mercado y una menor intervención del Estado, así como a la protección de inversiones de los tres países, sobre todo en el tema de energía y medioambiente", afirma la internacionalista.

El T-MEC, que el 1 de julio reemplazó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) de 1994, es una de las principales herramientas que el Gobierno de México presume para superar la crisis derivada del coronavirus, que causó una caída histórica de 18.9% del PIB en el segundo trimestre.

Pero el tratado incluye nuevos capítulos de medio ambiente y mejora regulatoria, más protección a las inversiones y un Acuerdo de Cooperación Ambiental (ACA), que México podría violar con sus políticas, comenta la consultora.

En particular, la experta señala el acuerdo del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) y la política de la Secretaría de Energía, que privilegian a la CFE y al combustóleo de Pemex con el argumento de que los generadores privados de renovables arriesgan la estabilidad del sistema eléctrico por ser "intermitentes".

"Estos mensajes equivocados y esta práctica distinta a lo que establecemos y firmamos afuera, en los acuerdos y en el T-MEC, a lo único que nos va a llevar, de no cumplir con nuestras metas de energías limpias y no reducir nuestras emisiones de gases, obviamente es a recibir sanciones", opina Arias.

INVERSIONES EN RIESGO

Ante el retroceso energético, empresas internacionales se han acercado al World Resources Institute (WRI México) para denunciar que sus inversiones están en riesgo.

La Asociación Mexicana de Fibras Inmobiliarias (Amefibra), la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP) y otras empresas textiles han mostrado su preocupación, comenta Inder Rivera, gerente de energías limpias de WRI México.

"Muchas de estas empresas tienen metas de energías renovables o reducción de emisiones en iniciativas internacionales como compromisos de adquisición de energía limpia, entonces ven que los cambios regulatorios propuestos afectan a esos intereses de lograr una descarbonización", describe.

Estas compañías, que se han unido al Acelerador de Inversiones en Energía Limpia, emplean a 72,000 personas y representan más del 5% del consumo eléctrico de México, lo que equivale a 15.5 millones de hogares.