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"Si fuera por mí, me largaría hoy mismo de Venezuela"

Venezolanos hartos de la crisis económica buscan salir del país a toda costa- "Por más deseos que tenga de estar en mi país con los míos, tengo que hacer de tripas corazón"

  • REDACCIÓN
  • 21/08/2018
  • 00:00 hrs
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Si fuera por mí, me largaría hoy mismo de Venezuela
Venezuela ha sucumbido ante la escasez de comida, el resurgimiento de enfermedades ya erradicadas y la destrucción de los salarios por la hiperinflación (EFE)

José Narváez planeaba abandonar Venezuela y emigrar a la cercana isla caribeña de Aruba antes de fin de año, hasta que el presidente Nicolás Maduro reveló un conjunto de medidas en medio del desmoronamiento de la economía del país.

El joven quiere irse tan rápido como pueda porque cree que el paquete económico es "ilógico" y no le genera confianza. "Esto se va a poner peor", sostiene decepcionado.

Maduro sorprendió el viernes al anunciar una devaluación del 96% y prometió vincular la moneda al petro, la nueva criptomoneda petrolera de Venezuela, algo que expertos dudan que sea efectivo y que Estados Unidos calificó de "farsa".

"Estoy buscando el pasaje para irme el miércoles como sea", dijo Narváez, quien vive en la occidental localidad de Punto Fijo. "Por más deseos que tenga de estar en mi país con los míos, tengo que hacer de tripas corazón".

Maduro, quien sostiene que el país es víctima de una "guerra económica" liderada por Washington que busca sabotear su gobierno a través de duras sanciones, dice que el uso del petro abolirá la "tiranía" del dólar y llevará a un renacimiento de Venezuela, que tiene las mayores reservas de crudo del mundo.

La nación miembro de la OPEP, de 30 millones de habitantes, ha sucumbido ante la escasez de comida, el resurgimiento de enfermedades ya erradicadas y la destrucción de los salarios por la hiperinflación, por lo que miles han decidido dejar el país, la mayoría en largos viajes en bus en busca de un nuevo hogar.

La Organización de las Naciones Unidas calcula que al menos 2.3 millones de venezolanos se encuentran ahora en el exterior.

Algunos países que en principio acogían con los brazos abiertos a los venezolanos, ahora les den la espalda debido al flujo incesante de migrantes.

Perú y Ecuador anunciaron requisitos más estrictos para permitir la entrada a venezolanos. El lunes, en tanto, el fronterizo estado brasileño de Roraima pidió a la Corte Suprema detener la entrada de inmigrantes.

Este rechazo marca un fuerte contraste con lo vivido en las décadas de 1970 y 1980, cuando Venezuela aceptó a miles de sudamericanos que huían de las dictaduras que asolaban a la región, y muchos a fines de los 40 cuando europeos y árabes encontraron un hogar en el país.

"No estoy de acuerdo, porque aquí hemos aceptado a todos. Que nos den la oportunidad y abran la conciencia a lo que ocurre, porque esta situación va a seguir", dijo en Caracas Maritza Hernández, una profesora de deportes de 60 años.

¿PARA DÓNDE SE VAN?

Las medidas económicas anunciadas por Maduro la semana pasada, que incluyen una devaluación de la moneda de 96% y un incremento de 60 veces del salario mínimo, han asustado a los venezolanos, temerosos de un caos más profundo en la volátil nación.

Keila Leiba, una ingeniera en sistemas de 44 años, tenía planes de emigrar a México a inicios de 2019, pero tras los anuncios tratará de acortar los plazos.

"Antes tenía planes a finales de este año o principios del que viene. Pero ahora puede ser en un mes o mes y medio", dijo mientras esperaba sacar sus papeles para obtener la nacionalidad española, lo que implicaría un proceso migratorio más sencillo. En Venezuela "no veo oportunidades. Trabajas, trabajas, trabajas y (...) no tienes acceso a lo más importante: alimentación".

Con un salario mínimo mensual de unos pocos dólares, la comida está fuera del alcance de muchos. Para quienes se quedan, el problema ahora es cómo emigrar tras la depreciación de la moneda y con una inflación anual que la oposición estima en un 82,000 por ciento.

"Si fuera por mí, me largaría hoy mismo", señaló Aries Armas, de 21 años y quien se mostró preocupada por las futuras normas para emigración. "Cada país tiene sus reglas. Algo debe afectarles el flujo de venezolanos, pero si uno quiere irse ¿para dónde se va uno?"

CON INFORMACIÓN DE AGENCIAS

AJ