Opinión

Chiapas, los pasivos del güero

Deudas a maestros y falta de recursos a las instituciones de salud, entre otros problemas, es parte del desorden que dejó Velasco Coello. | José Luis Castillejo

  • 05/03/2019
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El gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón se las está viendo negras para poner orden en uno de los Estados más pobres del país. Actualmente afronta los pasivos económicos y políticos que le dejó el ex mandatario Manuel Velasco Coello.

Frente a ese difícil escenario y en un intento por rescatar la credibilidad de la sociedad en la clase política, Rutilio ha dejado en claro que en su administración no habrá nepotismo, enriquecimiento o negocios familiares.

Busca, de esa forma, conseguir la confianza de la sociedad para que esta acepte el proceso de la denominada “Cuarta Transformación” que desde la Federación lidera el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Deudas a maestros, proveedores, transportistas, ganaderos, empleados públicos y falta de recursos a las instituciones de salud es parte del desorden que dejó el “GüeroVelasco Coello quien intenta, a toda costa, colarse en las preferencias del gobernante de México.

¿Le alcanzará el tiempo a Rutilio para poner orden en casa? ¿Logrará quitarse el pesado lastre que le dejó Velasco Coello, uno de los peores gobernantes de la historia moderna de una de las más depauperadas entidades del país?

Ya comenzó por desmarcarse de Velasco Coello a quien sin mencionarlo por su nombre lo responsabiliza del desorden, saqueo y robo que hubo en el Estado.

Lo que se vive en Chiapas es la acumulación de gobiernos irresponsables.

Si le escarban un poco, Velasco Coello la puede pasar mal e ir a dar a la cárcel pues hay tal desorden financiero que no aguanta una auditoría de la Federación.

Rutilio tiene cómo y con qué cobrarle la factura política a Velasco Coello por el desprecio que este le ha demostrado, en varias ocasiones, frente al presidente electo Andrés Manuel López Obrador.

El reclamo de los chiapanecos que se ventila en las redes sociales es que Rutilio promueva una investigación contra el ex mandatario chiapaneco y que busque, con pruebas, un castigo ejemplar al igual que a sus amigos, y ex alcaldes que se llevaron carretadas de dinero.

El gobernador actual ya no ve lo duro sino lo tupido. Quedó desarticulado el Estado y la sociedad le reclama soluciones a bloqueos, la falta de circulante y que se resuelva pronto y adecuadamente la falta de incentivos al campo, a la pesca, a la cafeticultura, y otros rubros importantes de la economía chiapaneca.

Venezuela, la encrucijada

México y el presidente Andrés Manuel López Obrador están llamados a evitar una guerra en Venezuela donde a Estados Unidos se le queman las habas por incendiar esa Nación y echar de una vez por todas a Nicolás Maduro quien se ha aliado con Rusia, China e India para afrontar cualquier amenaza.

En tanto Estados Unidos ha decidido estrangular a Venezuela, los rusos y los chinos ya tienen un plan para reordenar la petrolera PDVSA y potenciar la producción petrolera que, a la postre, les beneficiará.

Esta posición encendió las alertas en Washington y ha decidido desconocer a Maduro y darle el beneplácito a Juan Guaidó, en tanto México se ha mantenido al margen y ha dejado que el tema escale bajo el argumento de su principio de neutralidad activa.

El problema es que puede desembalsarse la crisis si Estados Unidos decide atacar a Venezuela para echar del poder a Maduro. Si eso ocurre, Vladimir Putin desplegaría todo su operativo militar para defender a Venezuela, un país aliado de Rusia. La crisis sería peor que la de los Misiles, ocurrida hace 57 años.

Las sanciones de cerco norteamericano contra Venezuela han fortalecido, sin quererlo, a Maduro pues se ha aliado a China y Rusia que tienen un enorme poderío militar, tecnológico y económico.

Estados Unidos presiona también a México para que se pronuncie a favor del reconocimiento de Guaidó.

López Obrador se mantiene en sus trece de no intervenir y dejar que los venezolanos resuelvan internamente sus problemas.

Sólo el tiempo dirá como se decantan las cosas pues Donald Trump no está dispuesto a que le griten desde el patio de su casa. Un manotazo sobre la mesa del gobernante norteamericano puede dar al traste la estabilidad regional y desatar un conflicto de imprevisibles consecuencias.

Chiapas: corrupción e impunidad

@JLCastillejos  | @OpinionLSR | @lasillarota