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“El Chapo” Isidro y “Los Chapitos”: la lucha por territorio en Sonora

En Cajeme y Guaymas levantones, acribillados y descuartizados, ya no son novedad para los ciudadanos

  • MONICA MIRANDA/CORRESPONSAL
  • 25/08/2018
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“El Chapo” Isidro y “Los Chapitos”: la lucha por territorio en Sonora
“El Chapo” Isidro y “Los Chapitos”: la lucha por territorio en Sonora (Foto Especial)

Titulares como “Acribillan a tres en Cajeme”, “Dejan descuartizado en Hielera”, “Pistoleros levantan a pareja en el sur”, dejaron de ser motivo de impresión para los sonorenses, especialmente para quienes radican en ciudades como Cajeme y Guaymas.

La pugna por la pelea de plazas entre el grupo de “Los Chapitos” (Cártel de Sinaloa) y el “Chapo” Isidro (Beltrán Leyva) tienen en vilo a la población del sur de Sonora, municipios cercanos a Sinaloa (Navojoa, Cajeme y Guaymas).

En los últimos días se han encontrado cuerpos desmembrados, hay ejecuciones a plena luz de día, ‘levantones’ y fuertes operativos de seguridad tanto de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, como del Ejército y la Gendarmería.

“Los Salazar” son una célula de sonorenses que operan desde hace años para el Cártel de Sinaloa, recientemente para el grupo de “Los Chapitos”, Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, quienes tomaron mayor control de la organización tras la captura de su padre, “El Chapo” Guzmán y posteriormente, el arresto de Dámaso López “El Licenciado”, con quien peleaban el liderazgo.

En el otro lado del bando se encuentra “El Chapo” Isidro, (Isidro Meza Flores), también sinaloense y quien trabajó para Guzmán Loera, antes de formar su grupo “Los Mazatlecos”, mismo que se unió al Cártel de los Beltrán Leyva para pelearle la plaza al Cártel de Sinaloa.

La captura de Guzmán Loera dividió a la célula de “Los Salazar” en Sonora y la convirtió en blanco fácil para sus adversarios de menor peso que operan en el sur del país.

Fue así, como los sicarios de “El Chapo” Isidro lograron penetrar los filtros de seguridad para intentar apoderarse de la plaza.

Ahora, Los Salazar, liderados por “Los Chapitos”, conocidos ahora como Gente Nueva Salazar (GNS) buscan recuperar las plazas que habían mantenido por décadas para la siembra, trasiego y venta de drogas.

“Ellos quisieron hacer su propio grupo (Chapo Isidro), salieron de pleito porque antes estaban bien con la gente de aquí (Los Salazar), están peleando la plaza de Obregón (cabecera municipal de Cajeme)”, contó una fuente cercana a la organización GNS a La Silla Rota

Esta lucha cobró fuerza este 2018 y se refleja en las muertes registradas en Cajeme, con 126 homicidios registrados de manera oficial.

Hasta mayo de 2018 se contabilizaban 64 homicidios en junio fueron 18 en julio 28 asesinatos y en lo que va de agosto se acumulan 16, según cifras de la Secretaría de Seguridad Pública.

Homicidios de ida y vuelta suceden a diario en Ciudad Obregón y Guaymas, como indican las leyes de Física, ante toda acción ocurre una reacción y el comportamiento de estos grupos responde a los ataques provocados entre sí.

Pero en esta guerra, víctimas inocentes han tenido que pagar factura, sin deberla ni temerla, sólo por encontrarse en el lugar y momento equivocado, es decir, el tiempo en que los criminales deciden lanzar su próxima jugada en contra de sus adversarios.

Durante julio de este año la ola de violencia en Sonora se disparó, al grado de que los ciudadanos en Cajeme, escuchaban detonaciones a plena luz del día y próximas a sus domicilios en distintos puntos de la ciudad.

Las vidas robadas por la pugna

Alexis Rafael Rivera, la madrugada del domingo 22 de julio, específicamente a las 2:00 horas, le advirtió con voz agitada a su madre que abriera la puerta de su casa lo más pronto posible, pues lo venían balaceando. Horas después le informaron que su hijo había muerto en el Hospital General de Ciudad Obregón.

La causa fue señalada como agresión de los policías estatales de seguridad pública, al repeler presuntamente los disparos con arma que portaba el joven, a quien perseguían los elementos policiales.

“A la 1:42 de la mañana yo recibí una llamada, donde él me dijo, ama ábreme, me vienen balaceando, pero era su voz fuerte, firme, sin titubear, sin nada de alcohol, se notaba que mi hijo andaba bien”, dijo la madre.

La familia asegura que los policías confundieron a Alexis con un sicario, miembro de una de las bandas del crimen organizado que operan en Obregón, Sonora.

La versión enviada a través de un comunicado de prensa señala que la persecución dio inicio al activarse el código rojo por una lesión con arma de fuego que se realizó a una persona de la colonia Miravalle.

El vehículo reportado con los tripulantes agresores, era un Spark Chevrolet gris, mismo que conducía Alexis acompañado por tres hombres, quienes en estos momentos se encuentran detenidos.

Durante la persecución, el vehículo Spark perdió el control impactándose contra un auto estacionado, del cual bajó una persona y se echó a correr, en ese momento el chofer (Alexis) aparentemente agredió a los oficiales, quienes repelieron la agresión.

En el comunicado se indica que, al acercarse los oficiales al auto tomando las medidas de prevención, se percataron que la persona que identificaron como Alexis Rafael estaba herida, por lo cual solicitaron la presencia de Cruz Roja, brindando los primeros auxilios y siendo trasladado al hospital general, donde momentos después perdió la vida.

“Nosotros no creemos esa versión, por la llamada que le hizo a mi mamá, si con una mano estaba hablando por teléfono ¿cómo iba a ir disparando con la otra? Hay cosas que no cuadran”, expresó la hermana del Uber Fallecido, Johana Rivera.

Más tarde, el 28 de julio en San Carlos, Guaymas, tres jóvenes fueron ´levantados’ por policías estatales, y presuntamente entregados a un grupo delictivo que opera en la zona.

En redes sociales la población se encargó de hacer denuncias públicas sobre familiares desaparecidos, principalmente estos jóvenes que acudieron de paseo de fin de semana a San Carlos.

Durante el mes pasado trascendió una serie de hechos violentos en esta región del sur de Sonora, tales como la desaparición de siete personas, cuatro asesinatos, uno de ellos destazado, y una balacera contra casas y vehículos en la Colonia San Vicente, está ultima registrada el pasado domingo por la madrugada.

Seguridad Pública Estatal señala que fue a través de redes sociales, como se enteraron de que familiares buscan a desaparecidos de entre 20 y 40 años de edad, y exigen sean encontrados vivos.

Ante tal situación de violencia, la policía estatal, federal y Sedena, mantienen operativo de seguridad en el puerto de Guaymas y Empalme a fin de que se suspenda la alerta de viaje que hizo el departamento de Estados Unidos a su personal, y contener también los hechos violentos registrados desde el pasado fin de semana cuando un grupo armado disparó contra vehículos estacionados durante la madrugada en la colonia San Vicente, confirmó Adolfo García Morales.

El Secretario de Seguridad en Sonora dijo que se trabaja en recuperar la tranquilidad entre la población de dichos municipios, luego de la información que trascendió en redes sociales a cerca de la desaparición de jóvenes en San Carlos, el pasado sábado 28.

Además, aseguró que se mantuvo la presencia de policías municipales patrullando la zona, dato que se pudo corroborar a través del sistema GPS con el que cuentan las unidades de la policía, dado que también trascendió la supuesta ausencia de los elementos en las calles por amenazas del crimen organizado.

“En el C5 se monitorean por GPS las patrullas, en donde se encuentran, hay llamados al 911 de incidentes y fueron atendidos por la policía municipal, en el GPS nos permitió ver que había policías municipales patrullando la ciudad, ahorita no tengo el dato exacto de cuantos”.

Tras estos hechos, se emitió una alerta por el departamento de Estados Unidos para que personal de los consulados americanos no viaje a los municipios del sur de Sonora.

Recrudece violencia con desmembrados

Una hielera que contenía restos humanos y en su exterior apareció el viernes 10 de agosto, por la Calle 600, a unos metros de la Calle Norman E. Borlaug, en el Valle del Yaqui, en Cajeme.

La policía municipal recibió el reporte, detectando en el lugar una narcomanta adjudicada a Gente Nueva Salazar.

Al lugar arribaron elementos de la policía Municipal y Estatal, además de servicios periciales para hacer el levantamiento de la hielera y el traslado oficial hacia la Fiscalía en Cajeme.

La violencia constante en Cajeme con múltiples asesinatos, los últimos 4 registrados en menos de 24 horas, este viernes 10, llegó al grado de hartazgo de la población, por eso se exige a las autoridades responsables que se replanteen las estrategias de coordinación entre los diferentes niveles de corporaciones policiacas, indicó Faustino Félix Chávez.

El alcalde de Cajeme, dijo que dentro sus últimas labores como munícipe en Ciudad Obregón, está analizar con el gobierno estatal nuevas medidas para frenar los homicidios registrados casi a diario en Cajeme, y alternativas para inhibir delitos relacionados con el crimen organizado.

“Hay que escuchar a la sociedad, no es cualquier cosa lo que está pasando en el sur de Sonora, sabemos que no es ajeno al resto de lo país, pero nos preocupa nuestra casa, nos preocupa donde vivimos, donde tenemos a nuestras familias y aunque decíamos que es cosa entre delincuentes, ya hemos visto a personas que no son delincuentes y han tenido que sufrir los estragos de lo que está sucediendo”.

Por su parte, el gobierno de Sonora ha continuado con operativos en Cajeme, Guaymas y Empalme, a donde arriban elementos de la Policía Estatal de Seguridad Pública, de la Policía Federal, de la Gendarmería y del Ejército Mexicano.

“Por diversos sectores de Ciudad Obregón, se instalaron puntos de vigilancia y prevención en los que participan elementos de SEDENA, PESP, PF y Policía Municipal”, publicó la dependencia estatal en su cuenta de Twitter.

Cajemenses buscan recuperar la paz

Marchas por La Paz, convocadas por familiares de personas ‘levantadas’ o desaparecidas comenzaron a sacar de sus hogares a los habitantes de Cajeme y Guaymas para salir a las calles a exigir a las autoridades contener los enfrentamientos entre miembros del crimen organizado.

Con pancartas y consignas de “No más violencia”, “Queremos seguridad y paz”, “Autoridades, si no pueden con la seguridad, renuncien a los cargos”, marcharon hasta palacio municipal.

Armida Salas Lapizco, reclamó a la autoridad la desaparición de su sobrino Miguel Ángel estudiante del ITSON en la carrera de Ingeniería en Sistemas, quien desapareció el 27 de marzo de 2012.

“Él se iba a graduar en diciembre de 2012, andaba haciendo su servicio social y no hemos sabido nada, las autoridades no nos han dado ninguna respuesta, de la ventanilla de la PGR nunca hemos pasado, el carro de mi sobrino apareció abandonado”.

Son alrededor de 70 los asesinatos registrados de manera oficial en Cajeme en lo que va del año, pero cabe destacar que existe un porcentaje que no se reporta a las autoridades judiciales, por lo que no se graba en las listas que reporta el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

rgg