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José, el asesinado 229 en Chilpancingo

Mataron a José, el encargado de un negocio de reparación de celulares, al otro lado de la calle del frente del ayuntamiento de Chilpancingo

  • MARGENA DE LA O/ CORRESPONSAL
  • 16/11/2017
  • 00:00 hrs
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José, el asesinado 229 en Chilpancingo
Imagen ilustrativa (Foto. tomada de la web)

Chilpancingo (La Silla Rota).- Faltaban unos 15 minutos para la una de la tarde cuando se escucharon tres balazos secos, sin prisa, que invadieron el Zócalo de la ciudad: mataron a José, el encargado de un negocio de reparación de celulares, al otro lado de la calle del frente del ayuntamiento de Chilpancingo.

José es la segunda persona asesinada en pleno centro de la ciudad, la zona donde convergen casi todas las actividades de la ciudad, hasta las funciones del gobierno municipal.

El martes casi a la misma hora, frente al edificio de la Secretaría de Administración y Finanzas del gobierno estatal, en la calle 5 de Mayo, mataron a un hombre joven. Su cadáver quedó tirado en la segunda calle atrás del Museo Regional, a espaldas del Zócalo. Entre los puestos de los comerciantes ambulantes.

La versión que se conoció en el lugar de los hechos del martes por la tarde es que el joven entró al edificio de Finanzas a dejar unos documentos a un familiar, y salió a la calle a comer algo. Al salir lo mataron.

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Los tres disparos de este jueves paralizaron por unos instantes a la gente del centro de la ciudad. "Sí, son disparos, pero no se muevan", dijo una mujer en el restaurante ubicado al costado derecho del ayuntamiento. La advertencia duró un instante, porque la gente enseguida desbordó la escena del crimen: las banquetas atiborradas y el tráfico detenido en la avenida Ignacio Ramírez.

A unos pasos de la escena del crimen la vida transcurría normal: los comensales del negocio de comida al otro costado del ayuntamiento, exactamente a la altura del negocio, del otro lado de la calle, la gente comía normal, sin sobre saltos. Y en la banqueta no faltó quien se quejara del paso obstruido: "¡A mí que me importa a quién maten! Yo no le debo nada a nadie", dijo un hombre que se abría paso de la mano de una mujer, en la banqueta frente al negocio donde estaba el cadáver. Varios de quienes se reunieron en el lugar voltearon a verlo.

A los 20 minutos que ocurrió el crimen los policías llegaron y acordaron la zona. La ambulancia tan pronto llegó se fue. José estaba muerto.

Una mujer rubia se acercó y preguntó a los reporteros si sabían a quién asesinaron. Llevaba el encargo de una comadre de averiguarlo: uno de sus inquilinos trabaja en este negocio del centro, debía cerciorarse de que no se tratara de él.

La mujer dijo que el inquilino de su comadre se llamaba José y llevaba puesta una playera color rojo. El mismo color que se asomaba de las fotografías de los reporteros del hombre asesinado.

Uno de los reporteros se lo confirmó. Era él, el mismo que buscaba. "Tiene una niña de tres años", comentó la mujer del encargo, enseguida de cuestionar por qué lo matarían, si lo sabía tranquilo, que casi no salía y prefería estar en casa.

La mujer dejó la escena para informarle a la comadre y ver cómo le avisarían a la esposa de José, quien, dijo, no se hallaba en casa. Es probable que pasará mucho tiempo para que la esposa se enterara, porque durante las diligencias nadie llegó a reclamar el cadáver.

José es el número 229 asesinado en la capital de Guerrero en lo que va del año, de acuerdo al recuento de noticias de crímenes en los medios de comunicación.

Es importante aclarar que este es el segundo crimen ocurrido después un mensaje a abandonado en la escena de otro asesinato, donde advierten a las autoridades que llenarán de muertos el centro de la ciudad.