El grupo feminista que exige ritos con sucursal en México

Maltratos, amenazas y abusos sexuales son algunas de las acusaciones en las que esta secta se ha visto envuelta

El diario estadunidense The New York Times publicó un reportaje sobre Nxivm, una secta que dice empoderar a las mujeres, pero que termina siendo un centro de abusos y maltratos para las féminas.

Dicho “grupo de autoayuda” tiene sede en Albany, Nueva York, Estados Unidos, pero también cuenta con presencia en Canadá y México.

Para poder entrar, se les exige que dieran a su reclutador, o "maestro", fotografías desnudas u otro material comprometedor, esto como "garantía" para divulgarse en el dado caso de que alguna mujer divulgara públicamente la existencia del grupo.

El medio estadunidense entrevistó a Sarah Edmondson, una de las participantes, quien detalló que la mayoría de las participantes son mujeres de entre 30 y 40 años.


Luego de la entrega de las fotos comprometedoras, el siguiente paso es realizarse “un pequeño tatuaje”.

Por ello, a las mujeres se les desnudaba y acostaba en una mesa de masaje, mientras tres féminas más sujetaban sus piernas y hombros. Mientras el “maestro” aparecía, a lo que tenían que decir: “Maestro, por favor, marca, sería un honor”.

Sin embargo, ese “pequeño tatuaje”, era una dolorosa cauterización debajo de la cadera, el procedimiento duraba alrededor de 20 a 30 minutos.


De acuerdo con The New York Times, uno de los encargados de hacer la marca era un alto funcionario de Nxivm llamado Lauren Salzman.

Otro de los señalados al respecto es el doctor Brandon Porter, quien, como parte de un "experimento", mostró a mujeres clips de una película violenta, mientras que una máquina de ondas cerebrales y una cámara de video registraron sus reacciones.

Las mujeres que participaron en este experimento dijeron que no se les advirtió que algunos de los videos eran violentos, incluyendo imágenes de cuatro mujeres asesinadas y desmembradas.

La secta habría sido creada a finales de la década de 1990 y se estima que alrededor de 16 mil personas han entrado, principalmente porque ofrece cursos de autorrealización eliminando las barreras psicológicas y emocionales.

El diario detalla que la mayoría de los participantes toman dichos talleres, como los "Programas de Éxito Ejecutivo" del grupo y reanudan sus vidas. Pero otras personas se han involucrado más profundamente en Nxivm, renunciando a carreras, amigos y familias para convertirse en seguidores de su líder, Keith Raniere.

Los ex miembros, contactados por el diario, definen a Rainera como un hombre que manipuló a sus seguidores, tuvo relaciones sexuales con ellos e instó a las mujeres a seguir dietas casi de hambre para lograr el tipo de físico que él encuentra atractivo.

Pese a la insistencia de investigar a Nxivm, las autoridades han hecho caso omiso a los señalamientos.


Nxivm” en México bajo el yugo de un Salinas

The New York Times asegura existe la presencia de dicha secta en México, sin embargo no detalla de dónde, ni cómo o con qué nombre.

Sin embargo, el semanario Proceso asegura que el hijo del expresidente Carlos Salinas de Gortari coordina In Lak’ Ech por la Paz, la versión mexicana de Nxivm.

El hijo implicado sería Carlos Emiliano Salinas Occelli.


Según la página de internet de In Lak’ Ech por la Paz es una iniciativa ciudadana que se basa en los postulados de Raniere para “restablecer la paz en México a través del fortalecimiento de la sociedad civil”.

La relación entre Nxivm y Salinas Occelli fue señalada por el periodista Julio Hernández López en 2013, donde en su columna en La Jornada escribió que “el representante en México de NXIVM es el economista del ITAM, con doctorado en Economía en Harvard, Carlos Emiliano Salinas Occelli, quien en 2010 dio en San Miguel Allende una plática sobre el citado programa de autoayuda personal”.

Con información de The New York Times y Proceso