Pugna entre el CJNG y los Ántrax, línea en caso Artz

Ben Sutchi, uno de los hombres acribillados en Plaza Artz, sería, según informes, el enlace entre la mafia israelí y los sinaloenses

Tres semanas antes de los asesinatos de Plaza Artz del pasado 24 de julio, agentes de Investigación de la Ciudad de México realizaron un cateo muy cerca del lugar, en la misma alcaldía Álvaro Obregón. Ahí, de acuerdo con informes anexados a la carpeta FCIH/1/UI-1C/D/00207/07-2019, y a los que LA SILLA ROTA tuvo acceso,  fueron arrestados un hombre con pasaporte israelí y una mujer. Ambos se trasladaban en un Jaguar y habitaban en una residencia donde fueron encontrados diversos documentos e indicios de que estaban relacionados con los Ántrax, grupo armado del Cártel de Sinaloa.

Ben Sutchi, uno de los hombres acribillados en Plaza Artz, sería, según los informes en la carpeta,  el enlace entre la mafia israelí y los sinaloenses, pero de igual forma estaba vinculado con extorsiones, pues a los detenidos se les incautaron cientos de tarjetas usadas para depósitos.

Se trataba de impulsar económicamente a células del Cártel de Sinaloa, establecidas en Tláhuac y Xochimilco desde meses antes de la caída de Felipe de Jesús Pérez Luna “El Ojos”, líder del Cártel de Tláhuac.

Por eso la única persona detenida por los homicidios de Plaza Artz, Esperanza G., era oriunda de Tláhuac y con nexos con la mafia de esa alcaldía.

Fue justamente en mayo de 2017 cuando agentes federales desactivaron dos casas de seguridad del Cártel de Sinaloa en la colonia Tlaltenco, Tláhuac y Jardines del Sur, Xochimilco; en la primera fue capturado Benigno Gastelúm Sandoval “El Beni”, originario de Culiacán y jefe de la célula que tenía como misión asentarse en Ciudad de México.

No obstante, el Cártel de Jalisco Nueva Generación tenía conocimiento de los planes del Cártel de Sinaloa y los Ántrax, según los informes anexados al caso. 

Esta rivalidad y los daños colaterales que provocaban las extorsiones de Sutchi y su presunto cómplice, Azulay Alon dieron lugar a que se volvieran objetivos del CJNG.

La información que ha reunido la Procuraduría capitalina detalla que este cártel no utilizó a sus sicarios, sino que subcontrató a otros de sus aliados en Tláhuac, que son lo que queda del Cártel de Tláhuac.

La Procuradora, Ernestina Godoy, admitió este lunes que efectivamente hay un grupo de la delincuencia organizada al que se le achaca el ataque y que los responsables son mexicanos.

“Tenemos ya algunas identificaciones (de los pistoleros), comenzamos a ver resultados de los peritos y eso nos va a permitir, junto con las imágenes, darle seguimiento a los que fueron. No son extranjeros y son de un grupo de la delincuencia organizada”, admitió en entrevista al salir de un evento en Benito Juárez. , .

Por su parte, agentes de Investigación, encabezados por Omar García Harfurch, y que provenían de la Fiscalía General de la República (FGR)  lograron consumar el cateo en Álvaro Obregón, el cual ha arrojado luz sobre los motivos del doble asesinato en Plaza Artz.

 

Siguen la pista de varios individuos, entre ellos la mujer que, como reveló La Silla Rota, se encontraba con las víctimas durante la agresión, y que se registró como Vanesa Bayer, además de salir ilesa y huir por la cocina del restaurante.

fmma