Los próximos Oceanografías

Por: Roberto Rock L.

INFORME CONFIDENCIAL 24/03/2014 04:24 a.m.

Los próximos Oceanografías
El gobierno federal avanza en definir acciones en contra de un grupo de personajes clave que en los dos últimos sexenios se coludieron con funcionarios de Petróleos Mexicanos para montar negocios fraudulentos.
En el listado de investigados figuran panistas relevantes, entre otros José Fox, hermano del ex presidente de la República Vicente Fox; los hijos de su esposa Marta Sahagún, Manuel y Jorge Bribiesca; también, dos ex presidentes de Acción Nacional, César Nava y Germán Martínez; el diputado federal panista Juan Bueno Torio y, desde luego, Mario Ávila Lizárraga, ex subdirector de Pemex Exploración y Producción, protegido de Juan Camilo Mouriño, ex secretario de Gobernación durante la Presidencia de Felipe Calderón.
En este panorama destaca el referido Germán Martínez, también ex secretario de la Contraloría en la gestión de Calderón Hinojosa. Tras los malos resultados electorales en 2009 que se le achacaron como presidente del PAN, Martínez se dedicó a la vida privada, y montó un despacho de cabildeo que tiene entre sus clientes favoritos a proveedores de Pemex.
Los reportes disponibles indican que durante un amplio periodo, en el último tramo del gobierno de Calderón, Martínez pidió a empresarios beneficiados por Pemex contribuciones diversas, con el argumento de que serían canalizadas para fortalecer al PAN con rumbo a las elecciones del 2012. Se desconoce el monto de tales aportaciones, y si realmente beneficiaron las finanzas de Acción Nacional.
Pero de acuerdo con datos aportados a este espacio, el rango de las investigaciones no se reduce a personalidades panistas, sino que toca igualmente a empresarios que se forjaron al amparo del PRI. Es el caso del círculo de compañías de Jaime Camil Garza de Fernández, el patriarca de una familia en la que convergen empresas proveedoras del gobierno y artistas de renombre en las televisoras.
Según fuentes gubernamentales cercanas al tema, los Camil tuvieron “derecho de picaporte” en Los Pinos en la administración de Ernesto Zedillo, y sus negocios con el gobierno incluso se ampliaron con Vicente Fox y Felipe Calderón. En los primeros meses de la actual administración, la familia Camil, se ha dicho, alardeó de cercanía con el primer equipo del presidente Enrique Peña Nieto, pero después hubo indicios concretos de un alejamiento que ahora se expresa en investigaciones en su contra.
Entre los ex funcionarios de Pemex investigados por colusión con empresas proveedoras destaca Ávila Lizárraga, ex funcionario de Pemex, quien llegó a la paraestatal impuesto por Mouriño tras ser derrotado como candidato del PAN a la gubernatura de Campeche. Propietario originalmente de modestos negocios, a Ávila se le ubica ahora residiendo en Houston, Texas, con propiedades valoradas en millones de dólares. A él se le atribuye haber catapultado los contratos a favor de Oceanografía y otras compañías protegidas desde el gobierno o, antes, desde la familia Fox Sahagún.
Testimonios directos allegados por los protagonistas dan cuenta de que, a la llegada de Vicente Fox al poder, el nuevo director de Pemex, Raúl Muñoz Leos, fue “convocado” a una junta con los jerarcas del PAN, que le exigieron asignar puestos de alta jerarquía a militantes panistas con trayectoria reconocida. Muñoz solicitó una lista de candidatos, la que fue encabezada por César Nava, a quien designó director jurídico de la dependencia.
“Muños Leos venía de la iniciativa privada –había presidido en México la multinacional Dupont– y se sorprendió del acoso del panismo en pos de posiciones. Preocupado por bloquear malos manejos, llamó al entonces secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, y le pidió a un operador suyo para conducir las finanzas de Pemex”, refieren colaboradores cercanos del ex director de la empresa.
Gil Díaz le envió a uno de sus incondicionales, quien se desempeñaba al momento como su operador principal en Hacienda, Juan José Suárez Coppel, el cual ya había laborado en Pemex y llegó a ser director de la empresa en la gestión de Felipe Calderón.
El jefe de asesores de Muñoz Leos, Juan Marcos Issa, también está en la lista de investigados. A él se le liga con un escandaloso fraude en la construcción de la refinería de Cadereyta, Nuevo León, cuyos efectos alcanzan la actualidad y afectan, entre otros, al citado César Nava.
Juan Marcos Issa fue protegido por Muñoz Leos aun en medio de la crisis por Cadereyta, pero finalmente resultó despedido. Más tarde reapareció como parte de una nueva generación de “jóvenes petroleros” que se habían hecho millonarios de la noche a la mañana, hacían negocios globales y dirigían compañías sofisticadas, entre ellas el grupo “Blue Marine”, con varias subsidiarias, las cuales gozaban de múltiples contratos con Pemex que les permitían arrendar barcos con tecnología de punta para explorar en el lecho marino mexicano, recibiendo pagos multimillonarios en dólares.
El sexenio de Vicente Fox cerró con múltiples indicios de preocupación en torno a desvíos y abusos en Pemex. Arribó al poder Felipe Calderón, cuyo círculo de colaboradores mantenía una distancia importante con respecto de su antecesor.
Sin embargo, en ese primer equipo se hallaba César Nava, quien había acompañado a Calderón cuando éste se desempeñó en la Secretaría de Energía, a donde había llevado también a otros de sus protegidos políticos, Juan Camilo Mouriño, a cuya familia de empresarios gasolineros había conocido durante una gira por Campeche como presidente del PAN. En esa gira se topó con Juan Camilo, entonces un joven displicente, al que Calderón sugirió incursionar en la política.
Pese a los dineros aportados por la familia para apuntalar sus aspiraciones, Juan Camilo fracasa a nivel local pero se cuela en la política nacional de la mano de su protector, Calderón, con quien llega a Los Pinos ya convertido en una estrella emergente tras haber sido coordinador de la campaña presidencial del panista. Pronto se descubre que Mouriño siguió haciendo negocios con Pemex desde cargos públicos. Hoy se conoce que impuso a  funcionarios como Ávila Lizárraga y que habría estado ligado con la multiplicación de contratos a Oceanografía, entre otras compañías.
Este es el hilo de madeja que ahora está en proceso de ser desanudado. (robertorock@lasillarota.com).



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