El affaire Barbosa ha profundizado la crisis del PRD, pues tras ofrecer una conferencia de prensa el pasado 27 de febrero, Miguel Barbosa Huerta hizo público su apoyo hacia Andrés Manuel López Obrador rumbo a la presidencia en 2018 como la única opción contra el PRI y el PAN, por lo que el CEN de su partido lo castigó retirándole la coordinación del Senado y la suspensión de sus derechos partidistas, a lo que respondió que recurrirá al Tribunal Electoral del Poder Judicial para impugnar la decisión.

 

Por su parte, Alejandra Barrales, presidenta del PRD, explicó que el senador ya no podía estar al frente de la bancada de su partido porque “su postura no es la del PRD”.

 

Hay que recordar que el sol azteca inició la actual legislatura en 2012, con un grupo parlamentario de 19 senadores, sin embargo, su decisión de pactar en las elecciones locales con el PAN y su distanciamiento “rotundo” con AMLO han sido factores determinantes para que la crisis que vive se haya agudizado.

 

Actualmente, los sondeos rumbo a 2018 indican un apuntalamiento de López Obrador, y a la fecha ya sólo ocho legisladores se identifican con el PRD, el resto está dividido entre Morena y la vía independiente.

 

El castigo al senador Barbosa busca ser ejemplar, pero no hace más fáciles las cosas para Barrales, aunque ella pida serenidad a sus senadores, las voces del partido piden definir ya la ruta que el PRD elegirá de cara a las próximas elecciones presidenciales.

 

Algunos más audaces o realistas como el diputado Agustín Basave aseguran que el PRD sólo tiene de dos: aliarse a Morena o reeditar una unión con el PAN.

 

Este viernes el PRD asiste a su cita con el destino y con su realidad.

 

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