Podría ocupar este espacio para compartir una fotografía más de las desigualdades que vive este país.

Insensibles como somos ante la desgracia ajena, pasaría desapercibida como esos reportajes de los más pobres del país escritos desde la comodidad de un departamento en la Roma, la Cuauhtémoc o la Condesa.

 

Lo real, más allá de supuesta narrativa para generar lástima es que el gobierno de Quintana Roo está en la mira de la Auditoría Superior de la Federación (ASF). De acuerdo con el informe de la Cuenta Pública 2015, hay gastos por 67 millones de pesos que fueron ejercidos por la Secretaría de Desarrollo Social e Indígena (Sedesi), y no fueron justificados. 

 

Qué raro. Los recursos estaban destinados para ejecutar programas de combate a la pobreza.

 

Los programas "Reciclando Basura por Alimentos" y las "Brigadas del Bienestar", impulsados durante la administración de Roberto Borge Angulo, fueron detenidos por inconsistencias en su ejecución como no haber realizado mediciones y estadísticas del nivel de pobreza en la entidad, así lo informó Julián Ricalde Magaña, titular de Sedesi.

 

De acuerdo con el titular de la Sedesi, dichos recursos fueron asignados por el Gobierno Federal, pero los funcionarios borgistas que estuvieron al frente de la secretaría los desviaron para otros fines y hasta el momento siguen sin comprobar el uso o destino que se les dio. Qué raro.

 

Según el informe la ASF hay un probable daño a la Hacienda Pública Federal y por ello pide documentos que demuestren la aplicación de dichos recursos que fueron o no ejercidos. 

 

“En caso de no tener la justificación, la dependencia deberá reintegrarlos a la Tesorería de la Federación”, dice Julián Ricalde Magaña.

 

Ahora será la Gestión Pública la responsable de realizar el análisis e investigación de los recursos que entregó la anterior administración, así como de hacer las observaciones con las sanciones correspondientes.

 

En Diconsa desperdician alimentos

 

Mientras los programas de combate a la pobreza no se ejecutaron, alrededor de tres toneladas de productos de la canasta básica caducaron y están en descomposición dentro del almacén de Diconsa, organismo que estuvo a cargo de Mario Castro Basto, informó Julio Almeyda, auxiliar administrativo de dicho organismo. Julio Almeyda denunció que los alimentos no fueron entregados en su momento a las tiendas comunitarias, además de que afirmó está siendo amenazado de muerte.

 

Mientras vivimos escandalizados por Veracruz y Duarte, la Casa Blanca del presidente y su esposa, los atropellos contra los más pobres continúan por todo el país. Y si luego se preguntan por qué el discurso del cambio y de castigar a los corruptos gana votos y elecciones gana, probablemente es porque tal vez, sólo tal vez, la mayoría se harta de tanta hipocresía.

 

@takaink 

@OpinionLSR

 

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