Pasó el día temido por todos, el viernes 20 de enero Donald Trump asumió la presidencia de los Estados Unidos. Un evento con mucha menos gente de lo que esperaban los organizadores. Con un discurso nacionalista, conservador y divisionista, el Trump candidato no cambió en nada sus posturas de campaña electoral y perdió la oportunidad de convertirse en el presidente de todos los y las estadounidenses.

 

La primera semana de su gobierno ha sido desastrosa en relación con los derechos de las mujeres. Su presidencia comenzó con mentiras en la sede de la CIA y no se ve que vaya a concluir, si es que lo hace, de un modo distinto.

 

A la par de estos eventos, el magnánimo Trump había designado el 31 de enero para una entrevista con el presidente de México –quien tan amablemente lo recibió, hace algunos meses, como Jefe de Estado cuando era candidato -.

 

Los secretarios de Economía y de Relaciones Exteriores mientras estaban en Washington definiendo detalles para la reunión que se había concertado. Trump, en medio de protestas, firmó el acta ejecutiva para la construcción del muro en la frontera mexicana. Quien sigue sin entender que los muros no detienen nada, sólo retrasan las cosas. Así demuestra ese señor el respeto que tiene por las relaciones internacionales y por nuestro país.

 

Presidente Peña, Trump le ha puesto en bandeja de plata el momento para alzarse como presidente de todos los mexicanos, para no permitirle a ese señor ni a nadie que discrimine, insulte y menosprecie a México y a las y los mexicanos que viven en México y en el extranjero. No lo hizo el lunes o martes, pero sin duda debía cancelar esa reunión en la Casa Blanca con la que Trump sólo buscaba el pretexto para dar por terminado el Tratado de Libre Comercio. No caigamos en el juego de este personaje de caricatura y ponga a México en el lugar que le corresponde.

 

Es momento, señor presidente, de voltear hacia adentro, de fortalecer el mercado y consumo interno, de valorar a las empresas mexicanas e internacionales que están dispuestas a apostar por México. Es el momento de expandir horizontes, de voltear a ver otros mercados, de dejar de depender en más del 70% por ciento de la economía de nuestro vecino del norte.

 

Es momento, señor presidente, que usted, los que conforman el gobierno, los partidos políticos, los legisladores asuman cabalmente sus funciones, luchen contra la corrupción y dejen de saquear al país. Basta de hacer negocios, de sacar el dinero en mini empresas en Dubai y otros destinos y de comprar propiedades millonarias en Estados Unidos. Basta de enriquecerse con el dinero del pueblo, de “hacer negocios” teniendo claro que también eso es corrupción. Basta de ver exclusivamente por su bienestar personal.

 

Las y los ciudadanos mexicanos estamos dispuestos a apoyarlo para que demuestre la dignidad que como país tenemos, para que nos haga sentir orgullosos de las acciones que toma nuestro gobierno. Esta es la oportunidad que estaba esperando para reposicionar su gobierno, para fortalecer su imagen pública y la de su partido. Las elecciones presidenciales de 2018, que se veían muy lejos de favorecer a su partido, pueden oxigenarse con una gestión valiente, decidida y en favor de nuestro país.

 

¡Gracias Donald Trump por unir a todos los mexicanos en un frente común: México!

 

@C_Humphrey_J

@OpinionLSR


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