El futbol americano es uno de los deportes más formativos en nuestro país, tan es así, que en muchas instituciones académicas se ha constituido como parte de su ícono de identidad; ahí tenemos a prestigiadas universidades como la Universidad Nacional Autónoma de México y sus equipos los Pumas de Ciudad Universitaria y los Pumas de la FES Acatlán, a la Universidad Autónoma de Nuevo León con su equipo Los Auténticos Tigres, al Instituto Politécnico Nacional con sus Águilas Blancas y sus Burros Blancos, o al Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey y su equipo Borregos Salvajes, a la Universidad de las Américas-Puebla y su equipo Los Aztecas, por mencionar sólo algunos.

 

Pero desde hace muchos años, varios clubes, asociaciones civiles u organizaciones se han edificado como referentes importantes del futbol americano de nuestro país, de donde surgen excelentes jóvenes que llenan las filas de los equipos más importantes de la categoría Liga Mayor; ejemplos hay muchos, pero sólo referiré algunos: Los Vaqueritos de Coapa, los Gamos de Cuemanco, Pumitas de Xochimilco, Redskins, Perros Negros, Bucaneros, Comanches, etc.

 

Universidades, Institutos, clubes y asociaciones se conjugan para que, a través de Conferencias, Ligas y/u Organizaciones, integren el ordenamiento normativo que obliga este magno deporte para establecer categorías, campeonatos y hasta participaciones internacionales. Grandes jugadores, grandes equipos y grandes coaches han crecido junto con la historia de un deporte que hoy se puede considerar nacional.

 

Son éstas Ligas u Organizaciones que hoy conocemos como la Organización Nacional Estudiantil de Futbol Americano (ONEFA), la Comisión Nacional Deportiva Estudiantil de Instituciones Privadas, A. C. (CONADEIP), la Liga de Futbol Americano del Estado de México (FADEMAC), entre otras tantas más, las encargadas junto con las autoridades nacionales, de determinar las normas de convivencia, las reglas a aplicar en los juegos de futbol americano con los ajustes que las circunstancias de nuestro país o región del mismo pudiera ameritar, de disciplina, de las Asociaciones de árbitros que participan, entre otros tantas más.

 

Justamente en la disciplina de los árbitros que conducen tan noble deporte me quiero detener y llamar la atención de lo que he tenido oportunidad de observar en últimas fechas. Me explico.

 

Generalmente, las Asociaciones de árbitros qua participan en una Liga o Conferencia tendrían que estar debidamente registradas ante Hacienda, para lo cual debieron constituirse como lo marca la ley. En algunos casos lo dudo. Pero voy más lejos. El futbol americano parece expandirse a todos los rincones del país desde hace ya varios años; lejos quedo esa supremacía que ostentaban los equipos de nuestra ahora llama Ciudad de México o del norte del país, con ello encontramos cada vez, por fortuna del futbol americano, equipos de gran tamaño, de gran calidad que pelean por los grandes campeonatos desde distintas regiones del país. Ante esto, soy de la opinión que el arbitraje se está quedando rezagado; son pocas las Asociaciones que a lo largo de muchos años han construido un prestigio y se han consolidado como toda una institución, bien por ellas.

 

Muchas ligas han emergido y muchas Asociaciones de árbitros con ellas, pero es tiempo de que las ligas y conferencias refuercen la disciplina de ingreso de dichas agrupaciones y les exijan cuentas y registros de su debida acreditación legal y fiscal, así como una auténtica capacitación probada. Si no lo hacen, serán cómplices de irregularidades y serán igual de culpables cuando el fisco decida tomar cartas en el asunto y ante los reclamos de Instituciones, del público o hasta de los propios equipos, coaches y jugadores. Es por el bien del futbol americano, de los propios jugadores y el deporte mismo, ya que las malas decisiones por incapacidad o falta de conocimiento, pueden echar a perder el trabajo de muchas horas y semanas de práctica. Por ello, se necesitan Asociaciones de árbitros consolidadas, capacitadas y con el carácter de enfrentar lo que exige este gran deporte: disciplina, dedicación, capacidad, estudio, entrega, etcétera.

 

Bien decía un buen amigo, que en paz descanse, para ser árbitro hay que parecerlo. Si lo duda amable lector dese una vuelta a algunos campos y podrá observar de todo, menos personas que parezcan en realidad oficiales de futbol americano. ¡Nos veremos pronto!

 

@fdodiaznaranjo

@OpinionLSR

 

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