Se veía presuroso a Aurelio Nuño, Secretario de Educación este lunes 13 de marzo, por la presentación del “Nuevo (¿?) Modelo (¿?) Educativo (¿?)” que como pieza maestra se mostraba a gran parte del gabinete, a gobernadores, legisladores, a organismos empresariales y al presidente de la República en un documento de 215 hojas, impecablemente ilustrado, encargado para su confección a especialistas (de escritorio) del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE).

 

La presentación de este “Nuevo Modelo” es encubrir el fracaso de la llamada “Reforma Educativa”, basado en la cancelación de derechos laborales y carencia de un proyecto pedagógico de gran alcance. 

 

Borrar el carácter de “secretario policía” que le ha caracterizado a Aurelio Nuño, desde esa mal reforma educativa, para imponer más por las malas que por las buenas, evaluaciones iguales para todo el magisterio, sin atender la especialidad de cada mentor, sin capacitación previa e impuestos apenas con una semana de anticipación en jornadas desgastantes.

 

Olvidar, o tratar de hacerlo, con un mensaje de aprender a aprender (¿el autoritarismo?), la noche de terror que vivieron los habitantes de Nochixtlán ese 19 de junio de 2016 para desalojar a los habitantes de ese lugar que se solidarizaban con los maestros que exigían respeto a sus derechos.  Olvidar, según él, los más de 800 policías federales y estatales que enfrentaron a una población sorprendida, que era atacada a balazos, con un saldo de al menos 6 muertos y 53 civiles lesionados.

 

Un “Nuevo Modelo” presentado a la sociedad sin el consenso de los maestros que lo implementarían, a pesar de que se dice, recibieron más de 300 mil comentarios y opiniones que fueron “sistematizadas” por especialistas del CIDE, en un argumento que parece más un discurso propagandístico que de realidades.

 

Este supuesto “Nuevo Modelo” basado en el método de “aprender a aprender” tiene sus antecedentes principales, al menos 50 años de aplicarse en nuestro país.  Están las experiencias de los Colegios de Ciencias y Humanidades (CCH) de la UNAM e instituciones de carácter privado, entre las que destacan las que desarrollaron refugiados españoles en nuestro país.

 

Este método después fue sistematizado por el socialista francés Jacques Delors en1994, en un ensayo llamado “Los cuatro pilares de la educación” patrocinado por la UNESCO, sintetizado en 4 puntos básicos: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser.

 

Este método no tiene nada de “Nuevo” como el Secretario Aurelio Nuño y quienes le vendieron ese proyecto, pregonan.  En las Normales Superiores que a toda costa pretende desaparecer este gobierno, impulsan ese modelo educativo de aprendizaje desde hace varios años, basado en el análisis, razonamiento, crítica y no en la memorización mecánica hueca.

 

Pero a diferencia de quienes proclaman como el mayor descubrimiento educativo, hace muchos años los maestros de las regiones más alejadas de nuestro país, en miles de poblaciones donde impera la pobreza absoluta, en las concentraciones urbanas de todos los estratos sociales, denostados por este gobierno, trabajan en modelos que buscan tener como centro del conocimiento la guía de la razón, de la lógica para fomentar un pensamiento crítico en los menores, basado en principios nacionalistas.

 

Esas experiencias impulsadas en todas las regiones del país por maestros de educación básica y media superior no fueron tomadas en cuenta.  Se prefirió contratar a investigadores de escritorio (bien pagados) que hacerlo con recursos propios para que este proyecto fuera viable.

 

Este “Nuevo Modelo” ni siquiera considera una capacitación a cada uno de los mentores, ni métodos para impulsar en todo el país este programa.  Se requieren muchos recursos económicos que han sido demandados por el magisterio en la implementación de la mal reforma educativa y que los gobiernos de los estados han respondido carecer de éstos.  Por el contrario, se ha propiciado que escuelas privadas, creadas al vapor, hagan grandes negocios para supuestamente “capacitar” a los maestros para sus evaluaciones. 

 

Un “Nuevo Modelo” que no es nuevo, ni es modelo, no puede llevarse a cabo si se sigue haciendo de lado al magisterio, si se sigue imponiendo evaluaciones carentes de proyecto sin considerar las necesidades nacionales.  Si se les persigue, se les despide de manera arbitraria, se les encarcela y hasta asesina.

 

Este “Nuevo Modelo” parece proyecto de campaña política (sin disimulo), para tratar de que el Secretario de Educación, aparezca de nuevo en las encuestas de los posibles candidatos a la presidencia.

 

Los proyectos que trascienden no se enraízan denostando a los maestros en anuncios publicitarios, tratándolos como si fueran retrasados mentales, ellos y sus alumnos, repitiendo y memorizando información sin sentido.  Esa no es la realidad de la educación que se imparte en las escuelas públicas.

 

De nada le han servido las visitas en algunas escuelas públicas al Secretario de Educación y no enterarse de los programas y métodos que impulsan maestros y maestras en todo el país.

 

Una verdadera reforma educativa requiere la participación real del magisterio, de los padres de familia, de los menores, de la sociedad entera y no de apariencia.

 

No es justificable, casi al final de este régimen peñista, se impulse un supuesto modelo educativo de la mentira, como si fuera un producto comercial, basado en ambiciones personales de políticos apurados en aparecer en la carrera presidencial. Eso se llama oportunismo de viejo modelo.

 

@Manuel_FuentesM

@OpinionLSR


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