Como respuesta a la cambiante situación migratoria, el nuevo presidente, Donald Trump, ha aprobado medidas restrictivas físicas, a través de la construcción de un muro en la frontera que conecta a nuestro país con el suyo.

 

El hecho ha provocado un sinfín de reacciones alrededor del mundo, para los especialistas de diferentes disciplinas el proyecto es inviable, costoso y limitado.

 

De acuerdo a Harvard Business Review, la sola idea del muro, sin importar el costo ni quién pagaría por él, o los aranceles que generará, la producción alimentaria de los norteamericanos estaría comprometida porque no habrá quien haga algunos trabajos que su propia gente se rehúsa a hacer.

 

Respecto a la seguridad fronteriza, podría tornarse complicada, en especial, porque los cárteles mexicanos que controlan el tráfico de personas pueden costear las medidas que sean necesarias para superar cualquier obstáculo del muro.

 

Así mismo, para quienes pagan por cruzar la frontera ilegalmente, representaría un aumento considerable en los costos además de los riesgos, por ende, el número de víctimas y la escalada de violencia podría empeorar. http://bit.ly/2lkH29u

 

México es considerado como un país que envía inmigrantes, de paso para inmigrantes, y receptor de inmigrantes, cuya realidad empieza a ser más compleja, por lo cual requiere hacer ciertos ajustes al desarrollo de políticas que sean compatibles con el marco migratorio que se está presentando.

 

Dichas políticas tienen un principio económico, el cual requiere controlar la cantidad necesaria de indocumentados que puedan regularizar su estatus migratorio a beneficio de los productores y consumidores estadounidenses, reduciendo el negocio del tráfico de inmigrantes y proporcionando apoyo a los países centroamericanos en situaciones críticas de seguridad civil para recuperar la paz y la estabilidad.

 

Por otra parte, la decisión de retirar las visas a ciertos países islámicos y suspender los programas de refugiados, es el tema del terrorismo, lo que también ha provocado la indignación de la comunidad internacional, en especial porque argumentan que promueve la islamofobia, y un muro o un veto no detendrá a personas o ideologías.

 

Por ejemplo, la principal amenaza terrorista que enfrenta Estados Unidos viene desde el interior, aunque son pocos los casos, las organizaciones jihadistas han encontrado la forma de reclutar desde el otro lado del mundo a sus propios ciudadanos sin pisar suelo americano.

 

El centro de investigación Rand Corporation explica que el terrorismo puede actuar como un condensador de ansiedades colectivas, amplificando la percepción de amenazas extranjeras, lo que a su vez puede inducir cierta preocupación por la inmigración ilegal. http://bit.ly/2kBce12

 

En efecto, es una amenaza real que debe seguir siendo tratada, también es válido reconsiderar los programas para refugiados y sus evaluaciones de riesgo correspondientes, pero toda campaña debe enfocarse para combatirla, no para infundir odio en la sociedad.

 

Entonces, tenemos dos problemáticas importantes, el fenómeno migratorio que es un asunto de carácter predominantemente económico y social; y la presencia de organizaciones criminales y extremistas, que son un problema de seguridad nacional. Cada uno de estos temas requieren estrategias específicas para su control, y son tantas las variables que muchas propuestas se llegan a quedar cortas, pero el sentido humano y la lógica siempre deben ir por delante, para que las acciones emprendidas den resultados integrales, duraderos, pero sobre todo eficaces.

 

@OpinionLSR

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