Una de las grandes decepciones de los azucareros durante este sexenio es la actuación de Ildefonso Guajardo, secretario de Economía, quien utiliza a la importación de fructuosa estadounidense como arma de negociación para que el gobierno de Estados Unidos no suspenda la importación del endulzante mexicano, siguiendo los lineamientos proteccionistas de Donald Trump.

 

El tema es que Estados Unidos le aplica abusivos cupos de exportación y topes de precios a la importación de azúcar mexicana, a través de los llamados Acuerdos de Suspensión negociados el año pasado, mientras el gobierno permite la libre importación de fructuosa estadounidense a precios de dumping en 40%. 

 

Mientras tanto, los cañeros e industriales del azúcar granulada y líquida piden cerrar las fronteras a esas importaciones. 

 

Según varias voces, esto es lo que debe hacer Ildefonso Guajardo y permitir que la producción mexicana atienda al mercado interno y no mendigar cuotas de exportación a la Unión Americana. 

 

Lo relevante del asunto es que la importación de alta fructuosa de maíz a precios de dumping afecta a más de 200 mil cañeros y a los productores de azúcar granulada y líquida por más de 500 millones de dólares al año, ya que compite deslealmente y desplaza a la producción mexicana. 

 

Ante los reclamos de los productores mexicanos, la Secretaría de Economía justifica su actuar y responde que los productores de fructuosa estadounidenses son muy poderosos en su país. Dichos productores reciben subsidios del gobierno de la Unión Americana a través de los apoyos al cultivo de maíz amarillo. 

 

Es por ello que pueden ofrecer  precios castigados sobre todo a las empresas refresqueras y alimentarias mexicanas.   Si se evitara esa internación dolosa de fructuosa, la industria azucarera mexicana estaría en posibilidad de cubrir la demanda de las refresqueras e industria alimentaria. 

 

Incluso, no se tendría la necesidad de rogar porque el vecino país acepte al azúcar nacional en cada vez más reducidas cuotas y con topes de precio indignantes. 

 

En 2014 la empresa Sucroliq, productora de azúcar líquida, presidida por el empresario Enrique Bojórquez Valenzuela, solicitó formal y legalmente a la Unidad de Prácticas Comerciales Internacionales, que depende de la Secretaría de Economía, una investigación de dumping a la importación de fructuosa, la cual fue rechazada.

 

Ese “atrevimiento” de Bojórquez y sus constantes denuncias al  parecer le han generado cierta animadversión de la Secretaria de  Economía

 

Solo así se explica su decisión de que en la exportación a Estados Unidos, que se fijó en los Acuerdos de Suspensión, solo participaran los productores de azúcar granulada y no así los que fabrican la líquida. 

 

Por lo pronto, Bojórquez solicitó un amparo contra esta medida discriminatoria la cual está por definirse en la Suprema Corte de Justicia de la Nación

 

Así la cosas…

 

@rominarr 

@OpinionLSR

 


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