Está claro que los partidos políticos son parte fundamental del Estado mexicano. Es evidente que son el motor de la democracia representativa. Sin embargo, los partidos políticos no son todo el Estado.

 

Vale la aclaración, como arranque de la hipótesis planteada en la cabeza de esta colaboración. Es decir, que es posible que en la responsabilidad del crimen de Los 43 de Iguala, se pueda señalar como responsables a los partidos, antes que al Estado.

 

¿Por qué razón?

 

Por una razón elemental. Porque a querer o no, el empoderamiento del grupo criminal Guerreros Unidos –responsables del secuestro y asesinato de los normalistas-, se produjo gracias a que ese grupo mafioso penetró y se apoderó de un partido político.

 

¿Y cuál es ese partido?

 

Todos lo saben. Se llama Partido de la Revolución Democrática, sus siglas son PRD y cuando ocurrió la penetración y asalto a su dirigencia en el estado de Guerrero, el jefe de ese partido se llamaba Andrés Manuel López Obrador.

 

Parece que hoy luego del desastroso resultado del GIEI y de los desaciertos del gobierno federal para comunicar el tema de Los 43 de Iguala, ya son muchos los ciudadanos que han olvidado que el origen del problema estuvo en ese partido político.

 

Más aún, en este y en otros espacios se ha documentado, hasta el cansancio, que el padrino político de José Luis Abarca, entonces candidato al gobierno de Iguala, fue el señor Andrés Manuel López Obrador.

 

Existen testimonios gráficos que confirman una asamblea en Iguala, en donde los habitantes de ese municipio le exigían a López Obrador retirar su apoyo al señor Abarca.

 

Sin embargo, en un gesto de gratitud por los favores recibidos, López Obrador desechó las advertencias ciudadanas e impuso a Abarca.

 

Lo demás todos lo conocen. El señor José Luis Abarca era el jefe político de la banda criminal de los Guerreros Unidos, su esposa María de los Ángeles Pineda, es hermana de por lo menos tres de los cabecillas del grupo criminal y el diseño político del grupo criminal Guerreros Unidos era convertir a la señora en la sucesora de su esposo, el señor Abarca, pero ya no por el PRD sino por el partido Morena.

 

Como queda claro el empoderamiento político de los Guerreros Unidos fue detonado por el señor López Obrador. Y como también está claro hoy resulta que nadie se quiere acordar de ese antecedente y que muchas manos y voces interesadas pretenden culpar al Estado, como si pretendieran culpar al gobierno federal.

 

Olvidan, como lo dijimos en las primeras líneas de esta entrega, que partidos como el PRD y Morena son parte del Estado, pero no son todo el Estado.

 

Por eso, es importante destacar que en el caso de Los 43 de iguala, la responsabilidad del crimen es, sobre todo, de aquellos políticos que promovieron y patrocinaron el asalto del crimen organizado al PRD guerrerense.

 

Y el principal político culpable de ese asalto se llama Andrés Manuel López Obrador.

 

Al tiempo.

 

@RicardoAlemanMx

@OpinionLSR



Debe iniciar sesión para poder enviar información

Debe iniciar sesión para poder enviar información