Las candidaturas presidenciales en los Estados Unidos están cada vez más definidas, pero sin que haya fin a las precampañas, que aún durarán hasta junio. Según las encuestas más recientes, se dibujan algunos rastros de lo que será la campaña general.

 

En el Partido Demócrata, la ex senadora  Hillary Clinton lleva la delantera casi dos a uno en cuanto a los delegados que seleccionarán al candidato presidencial de su partido, pero aún no inspira entusiasmo. Su contrincante, el senador Bernie Sanders, tiene mayores niveles de simpatía entre la base partidista, aunque está entre 5  y 10 puntos debajo de ella en el apoyo a nivel nacional.

 

Sanders ha logrado consolidar apoyo entre jóvenes menores a 30 años y entre votantes blancos, pero no ha podido generar el mismo apoyo en estados grandes y pluriétnicos, en donde el voto de los afroamericanos y latinos ayudan a Clinton a imponerse. Es casi seguro que ella será la candidata del partido, pero tendrá que tratar con cuidado a Sanders y ganar las simpatías de quienes lo han apoyado. Todavía se pueden dar sorpresas entre los Demócratas, pero es poco probable.

 

Entre los Republicanos, el empresario Donald Trump también está consolidando el mayor número de delegados y la única duda es si llega a tener más de 50% para imponerse en la primera ronda. En las recientes encuestas, tiene un nivel de apoyo entre votantes Republicanos de 43 a 47%, con los otros dos candidatos que se quedan muy por debajo, lo que sugiere que él sí está consolidando su apoyo en el partido. En la encuesta de Quinnipiac, también queda evidente que si ganara la candidatura republicana, la mayoría del partido estaría dispuesta a apoyarlo, y si uno de los dos contrincantes que se quedan, el Senador Ted Cruz y el Gobernador John Kasich, saliera de la contienda, Trump sí llegaría a tener una mayoría absoluta de apoyo.

 

Hay rumores que si Trump no llega a la mayoría absoluta de delegados que votarán en la convención, podría haber una posibilidad de que otros candidatos surjan, pero esto parece cada vez menos probable dado el nivel de apoyo que Trump tiene dentro del partido. Así que si bien faltan muchas más votaciones en las precampañas, la mesa parece estar preparada para una contienda presidencial entre Hillary Clinton y Donald Trump.

 

Hasta ahora las encuestas muestran que Clinton lleva una ventaja de cinco a diez puntos sobre Trump y, según Quinnipiac, hay un 54 por ciento de los votantes estadounidenses que jamás votarían por Trump y un 43 por ciento que no lo harían nunca por Clinton, lo cual sugiere que Clinton está bien posicionada para ganar la elección presidencial. Pero faltan muchos meses y habría que ver si Trump logra revertir sus desventajas con la población en general o no.

 

@SeleeAndrew

@OpinionLSR



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