Una vez más el Presidente nos regala otra de las desafortunadas frases que ha ido acumulando a lo largo del sexenio -justo en los momentos de mayor dificultad-, y que denotan su precario sentido de la realidad así como la carencia de sensibilidad y de auto-crítica. Hace unos días, en un evento en Tecámac, Estado de México al que asistió para firmar el Acuerdo Nacional del Fortalecimiento de la Vivienda, Peña Nieto reclamó a “quienes tienen amnesia” y se olvidan de lo que ha hecho para el bienestar de los mexicanos.

 

No queda claro si está muy mal asesorado o con el tiempo se ha vuelto presa fácil de la desesperación, pareciera que se siente incomprendido ante la falta de reconocimiento de la población -que lo ubica como el Presidente peor evaluado en la historia de nuestro país- pues sólo así se explican los graves errores de comunicación en que incurre con mucha frecuencia. Cómo es posible que tras el fracaso de la campaña mediática de “lo bueno casi no se cuenta, pero cuenta mucho”, insista en responsabilizar a la ciudadanía, a las redes sociales o a algunos medios de comunicación de la percepción negativa sobre las acciones de gobierno ante los magros resultados que han arrojado.

 

Quien debe padecer amnesia es el propio Presidente, pues nosotros no olvidamos la “casa blanca” o la de Malinalco, Ayotzinapa, Tanhuato, el ridículo que hizo ante la visita de Trump, el gasolinazo, la devaluación del peso frente al dólar, la inflación, los niveles de pobreza y desigualdad, los feminicidios y secuestros, la violencia desatada por la delincuencia organizada, los altos índices de corrupción e impunidad, a Javier Duarte y la frivolidad de su esposa Karime.

 

Tampoco se nos olvida que en medio de la crisis haya preferido ostentarse como líder de su partido y asegurar “carro completo” en las próximas elecciones, en vez de comportarse como estadista siendo condición para poder convocar a la unidad nacional y encabezar los esfuerzos para hacer frente a los retos que demanda la nueva realidad global. Ojalá al Presidente y a su equipo les hubiera tocado el nuevo modelo educativo que según lo anunció, se basa en “aprender a aprender” que mucha falta les hace.

 

Lo que probablemente sí recuerde Peña Nieto con gran nostalgia, son los tiempos en que le construyeron una imagen fresca, impecable, como de actor de telenovela, en los que todo estaba controlado mientras no se saliera del guión, los tiempos ya muy lejanos del momento mexicano en que aparecía en las portadas de las revistas internacionales. Quizá creyó que el pueblo aguantaría todo, y que la percepción era más importante que la realidad, una dura realidad que tienen que enfrentar cada día millones de mexicanos. Una vez más se equivoca el Presidente, nosotros no somos los que sufrimos amnesia.

 

@agus_castilla

@OpinionLSR

 

> Lee más sobre el autor


Debe iniciar sesión para poder enviar información

Debe iniciar sesión para poder enviar información