En los últimos días la violencia criminal ha escalado en el país, y en especial en estados como Guerrero que ha sufrido los estragos de la disputa por el trasiego y el control de la amapola en diferentes regiones, por parte de los grupos delincuenciales.

 

Guerrero es el principal productor del cultivo ilícito de la amapola (según estimaciones el 60 por ciento de la producción nacional se cultiva en la entidad sureña y es el principal cultivador en América). Esta planta que bien pudiera ser una oportunidad para procesar los opiáceos que de ella derivan, y utilizarlos con fines medicinales para enfrentar la crisis de medicamentos contra el dolor para enfermos terminales, de cáncer, VIH/SIDA o enfermedades crónico degenerativas, convirtiendo este cultivo en una alternativa productiva lícita para miles de campesinos y sus comunidades, por el contrario se ha convertido en el eje de la violencia en la guerra fallida contra las drogas.

 

La política de prohibicionismo extremo en materia de drogas en el país sólo ha servido para incrementar los homicidios dolosos, el contubernio de autoridades y policías con la delincuencia organizada, las desapariciones forzadas, las violaciones graves a los derechos humanos y no ha disminuido la producción de enervantes. El caso más sanguinario de violación de derechos humanos, la desaparición forzada de los 43 jóvenes normalistas de Ayotzinapa en Iguala, no puede entenderse sin la ruta de la heroína y el acuerdo criminal entre delincuentes y autoridades de diferentes órdenes de gobierno.

 

Bien lo dijo Kofi Annan, ex secretario general de las Naciones Unidas, el 21 de abril 2016, durante la presentación pública de “Vías para la Reforma de la Política de Drogas 2016 más allá de la UNGASS sobre drogas“: “Las drogas son peligrosas, pero las políticas actuales de narcóticos son una amenaza aún mayor porque el castigo recibe una mayor prioridad que la salud y los derechos humanos. Es hora de que las regulaciones pongan vidas y seguridad en primer lugar”.

 

El 18 de marzo de 2016, en la entrevista que sostuvo el gobernador de Guerrero Héctor Astudillo con el periodista Carlos Puig (para En 15 de MILENIO Televisión), se puso sobre la mesa la posibilidad de legalizar el uso de la amapola con fines médicos y científicos; esta misma postura fue ratificada por el Titular del Ejecutivo en la primera semana del mes de mayo en entrevista para Carlos Loret de Mola (para Noticieros Televisa) y con Joaquín Fuentes (de MILENIO Televisión).

 

Luego de la agudización en estos días de la violencia en Guerrero que dejó un saldo de decenas de homicidios y que fue atribuida a las disputa de bandas criminales por el trasiego de la amapola, el mandatario Estatal volvió a señalar la urgencia de, cito textualmente, “reforzar acciones e ir más a fondo con algunas figuras”.

 

Por nuestra parte desde el Congreso de Guerrero, los diputados de Movimiento Ciudadano, hemos insistido en la necesidad de legalizar el cultivo de la amapola con fines medicinales y científicos, incluso presentamos una iniciativa al respecto, para que el Congreso Local ejercite su facultad constitucional (Art. 71, fracción III) y envíe esta iniciativa al Congreso de la Unión. Sin embargo, violando procedimientos parlamentarios la propia mayoría priísta (partido del Gobernador Astudillo que en medios se ha pronunciado a favor de la legalización de la amapola con fines medicinales) con el apoyo del PRD se negó a dictaminar la iniciativa conforme a la ley y la sustituyó por un punto de acuerdo para que el Congreso federal legisle al respecto, cuando la iniciativa que presentamos activaría directamente el proceso legislativo federal.

 

La iniciativa propuesta por los Diputados Ciudadanos se acompañó de los informes “El Impacto Negativo del Control de Drogas en la Salud Pública–la Crisis Global de Dolor Evitable” y “Asumiendo el Control: Caminos hacia Políticas de Drogas Eficaces”, ambos documentos elaborados por la Global Commission on Drug Policy (Comisión Global de Políticas de Drogas), organismo orientado a elevar a nivel internacional una discusión informada y basada en evidencia sobre formas más humanas y efectivas de reducir el daño provocado por las drogas a la gente y a las sociedades.

 

El impacto negativo que ha dejado la política de prohibicionismo extremo asumida en torno al opio, ha mermado en el bienestar de los pacientes que requieren cuidados paliativos, cobrando además una alta cuota de sangre, causando más muertes en México a causa de su tráfico ilegal que las que se han registrado por su consumo.

 

Lo anterior se sostiene a la luz de lo establecido en el Informe Mundial sobre las Drogas, en donde la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), se precisa que el número de personas que murieron en el mundo en 2013 debido al consumo de drogas se mantuvo estable y ascendió a unas 187.100[1] (por regiones, América del Norte 43.300, América Latina y el Caribe 6.000); cifra que según la ONU, es prácticamente la misma que en años anteriores; mientras que en nuestro país, la asociación civil italiana Líbera conformada por más de mil agrupaciones de activistas europeos y americanos defensores de los derechos humanos, en un reporte de 2013, informó “que la guerra invisible y absurda que se inventó el ex presidente Felipe Calderón contra el crimen organizado ha provocado, desde 2006 hasta el último minuto de su gobierno, la muerte de 53 personas al día, mil 620 al mes, 19 mil 442 al año, lo que nos da un total de 136 mil 100 muertos, de los cuales 116 mil (asesinatos) están relacionados con la guerra al narcotráfico y 20 mil homicidios ligados a la delincuencia común”.

 

En Guerrero hemos sido los más afectados por el prohibicionismo extremo, no hay ninguna razón para que el Congreso local no ejerza sus facultades constitucionales y mande una iniciativa de reformas legales al Congreso de la Unión y tome acciones para impulsar políticas vanguardistas para la regulación de los opiáceos, en las que la vidas y la seguridad de quienes habitamos en el Estado se ponga por encima de los intereses creados. Por lo pronto en los siguientes días volveremos a presentar una iniciativa en la materia. No quitaremos el dedo del renglón porque mientras México y Guerrero se desangran, los delincuentes y los narcopolíticos ganan con la prohibición que tanto dolor causa.

 

@RicardoMeb

@OpinionLSR

 

También te recomendamos:

2016: El fracaso de las encuestas

Inseguridad e impunidad desatadas

> Lee más sobre el autor

 

[1] ONU. Informe mundial sobre las drogas. Viena. 2015.


Debe iniciar sesión para poder enviar información

Debe iniciar sesión para poder enviar información