La intención de un senador del PRI por intentar criminalizar el uso de internet no puede verse como el exabrupto de un fascista o el actuar oficioso de un aspirante por quedar bien con el presidente de la República y su círculo más cercano, sino debe apreciarse como lo que es, un intento del PRI y sus aliados por censurar la libertad de expresión en las redes sociales.

 

En efecto el pasado martes 27 de octubre, Omar Fayad, senador del Partido Revolucionario Institucional (PRI), presentó ante el Senado de la República una propuesta de ley dirigida a “perseguir y sancionar” los denominados delitos informáticos.

 

La propuesta de Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos Informáticos fue realizada por Fayad, y según su dicho contó con la asesoría de la Policía Federal para elaborarla, incluyendo conceptos que son fácilmente malinterpretados, con poca exactitud y sin técnica parlamentaria, por lo que podrían criminalizar a cualquier persona por simplemente usar su computadora o por usar la red para cuestionar y criticar a personajes públicos.

 

La Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D), organización mexicana dedicada a la defensa de los derechos humanos en el entorno digital, ha realizado un detenido análisis[1] del cuerpo legal, encontrando que esta iniciativa prácticamente criminalizaría el internet por completo.

 

El artículo 17 de la Ley señala que “A todo aquel que dolosamente destruya, inutilice, dañe o realice cualquier acto que altere el funcionamiento de un sistema informático o alguno de sus componentes, se le impondrá una sanción de cinco a quince años de prisión y multa de hasta mil días de salario mínimo vigente”.

 

Conforme a este artículo, actualizar el software, bajar un programa o aplicación o incluso usar la propia computadora sería un delito, pues estas acciones son una alteración natural al sistema informático, mismo que está permitido por las empresas desarrolladoras de los equipos en primer lugar, sin embargo, la pena por estas modificaciones puede ascender a ocho años de prisión. Si por error destruyes o inutilizas un sistema informático cometerías un delito y, como bien afirma R3D, no hay forma de escapar de la #LeyFayad.

 

Además, la Ley incurre en la errada y ya grave escalada de términos que criminalizan y violan los derechos humanos. En el artículo 3, fracción XX, se introduce el término Terrorismo Informático” para sancionar “el uso de tecnologías de la información, comunicación e internet con fines terroristas”, entre los que se señala “la difusión de información con el objetivo de causar pánico y desestabilización de la paz pública”.

 

En este tenor, difundir información sobre temas incómodos para el gobierno federal como la Casa Blanca, Ayotzinapa, Tlatlaya, Chalchihuapan, etcétera, podría llevar a las persona a enfrentar una pena de 15 a 28 años en prisión.

 

Estos dos ejemplos demuestran claramente el propósito por el que esta ley fue creada, el cual va mucho más allá del claro atentado a los derechos humanos en el internet, también atenta contra la libertad de expresión de las mexicanas y mexicanos, sin distinción alguna.

 

Es de suyo grave que un senador de la República emplee métodos legislativos para controlar a la ciudadanía consciente que se manifiesta en redes sociales y a través del Internet en contra del gobierno de Enrique Peña Nieto.

 

Dicho gobierno, ha recibido siempre el rechazo de un amplio sector de la población, como quedara demostrado en las manifestaciones de #YoSoy132, movimiento de juventudes mexicanas en contra de Peña Nieto, entonces candidato presidencial, algo nunca antes visto en la historia de América Latina, sin que hasta el momento se haya repetido.

 

Este rechazo, manifestado abierta y libremente en el internet, se ha visto fortalecido e incrementado ante las políticas del gobierno federal que han generado rechazo y perjuicio a la sociedad en su conjunto, llevando las cifras de aprobación de la Presidencia a cifras peligrosamente bajas.

 

El Poder Legislativo fue concebido como un contrapeso a las decisiones del Ejecutivo y nuestro sistema legal, derivado del mismo, prevé dicha disposición y ha sido concebido como tres poderes, trabajando simultáneamente, con tareas específicas entre las que se incluye la facultad de restringir los excesos del otro.

 

Fayad olvida en su ejercicio legislativo esta importante responsabilidad, y la violenta incluyendo como asesores del cuerpo legal que propone a integrantes de la Policía Federal a quienes les dio calidad de consultores siendo los responsables de la persecución de los delitos; sin consultar a la ciudadanía y a las organizaciones especializadas en el tema con métodos más adecuados para prevenir –efectivamente– los delitos que sí se cometen en el Internet.

 

Ante este tipo de ataques, es de suma importancia que la sociedad se organice, que se consulte a las organizaciones, que se genere debate público y que se difunda información. Afortunadamente, gracias al internet que ahora se ve atacado, este tipo de acciones cada vez son más articuladas y eficientes, llevando temas como #LeyFayad al interés de las personas, que cada vez entienden más sus derechos, para defenderlos mejor. Esta iniciativa ha encontrado un amplio rechazo social y es una expresión fascista que no cabe en una sociedad democrática.

 

No se debe, sin embargo, minimizar la intentona fascista de este "legislador" que se asume como guardaespaldas informático del presidente de la República, porque detrás de él está una pretensión por contener el ánimo crítico y opositor que se manifiesta en la red en contra del peñanietismo. Por eso, entre tod@s debemos echar abajo este atentado contra la democracia, los derechos humanos y las libertades.

 

@RicardoMeb

 

[1] Análisis disponible en https://r3d.mx/2015/10/28/10-puntos-clave-sobre-la-leyfayad-la-peor-iniciativa-de-ley-sobre-internet-en-la-historia/



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