Apenas se comienzan a percibir los primeros efectos de la decisión de Reino Unido de separarse de la Unión Europea. Las secuelas son multifactoriales; en las últimas semanas, hemos visto reacciones políticas y económicas, que en realidad son una espiral que poco a poco va en ascenso, pero que nadie atina a vislumbrar en dónde parará.

 

El Fondo Monetario Internacional (FMI) dio a conocer esta semana su informe sobre la Actualización de la Perspectiva Económica Mundial en la que revela que las proyecciones de crecimiento económico mundial que se tenían a principios de año, serán menores. El organismo revela que el crecimiento del PIB global será de 3.1 por ciento.

 

Maury Obstfeld, economista en jefe y consejero económico de FMI, declaro: “El Brexit nos pone un palo en la rueda” y agrega que el proceso de salida aún está en una etapa muy incipiente, por lo que es muy difícil calcular las repercusiones que pueda tener a largo plazo.

 

De acuerdo con el informe del organismo, las economías de Reino Unido y Europa, serán las más golpeadas por los efectos del referéndum que dio el sí al Brexit, el crecimiento de la economía mundial se verá afectado ante este contexto en un escenario en el que la actividad mostraba signos de una desaceleración global.

 

El panorama no es alentador en un momento en que las autoridades económicas de diversos países, deben reforzar sus sistemas bancarios. En este momento, el sistema financiero de la comunidad europea enfrenta un gran reto en Italia y Portugal, pues el sistema bancario de ambas naciones, comienza a mostrar estragos en sus balances debido al crecimiento exponencial de sus deudas.

 

Uno de los bancos más antiguos de la península itálica el Monte Dei Paschi, ha perdido valor desde hace doce meses, el precio de sus acciones se redujo 75% en ese lapso de tiempo y sus niveles de deuda, puede desatar en cualquier momento, una crisis que haga impagables sus compromisos con acreedores y tenedores de sus bonos de deuda.

 

En Alemania, el banco más grande de ese país, el Deutsche Bank había perdido a principios de 2016 el 40% del valor de sus acciones, de hecho, este banco estaba en la mira de los analistas como el posible detonador de una crisis de quiebra en serie de la banca europea; sin embargo, las circunstancias le permitieron salir al menos durante un mes del escenario mundial, pues todas las miradas se centraron en el Brexit. Pero ahora, las miradas vuelven poco a poco a posarse sobre el sistema bancario de la Unión Europea.

 

Los gobiernos de Italia, Alemania y Portugal, ahora se debaten entre tomar o no la decisión de inyectar recursos públicos a sus respectivos sistemas financieros, para atemperar la presión sobre los bonos de deuda en posesión de los inversionistas, quienes comienzan a sentir nerviosismo, por una eventual quiebra en serie de la banca de esas naciones.

 

El mismo Reino Unido está padeciendo las consecuencias del referéndum, pues los principales manejadores de fondos de inversión a nivel global, están apostando a que la libra esterlina seguirá perdiendo valor frente al dólar. Un reporte de la Commoditye Futures Trading Comission de los Estados Unidos reveló que la apuesta de los inversionistas ha crecido 50% a que la moneda inglesa continuará devaluándose.

 

Del 23 de junio a la fecha, la libra esterlina se ha devaluado 10% con respecto al dólar y las estimaciones apuntan a que seguirá devaluándose. Pero ¿qué significa esto para México? Al igual que el resto de las economías, la mexicana está sitiada por la incertidumbre y aunque las expectativas de FMI predicen que para 2016 la economía nacional registrará un crecimiento de 2.5%, lo cierto es que para los requerimientos del país, este incremento es bajo.

 

Este punto divide la opinión entre quienes prefieren ver el vaso medio lleno en lugar de medio vacío, pues el argumento es que además de ser de los pocos países que tendrán un crecimiento en su PIB para este año, siempre es mejor registrar un incremento que no hacerlo.

 

Para quienes opinan que el crecimiento en México continua siendo mediocre, el principal argumento es la falta de solidez para hacer frente a las turbulencias financieras, y la especulación que esto provoca sobre el tipo de cambio, este factor comienza a ser ya traumático, pues al inicio de la presente administración, el dólar se cotizaba en 12.86 pesos por dólar, en tanto que el viernes pasado, el tipo de cambió cerró en 18.56 pesos por dólar. En los últimos doces meses, el peso perdió 15% de su valor frente a la divisa norteamericana.

 

Esto es importante porque hasta apenas hace unas semanas, diversos analistas y columnistas, alegaban la eficiencia de la política económica implementada por la Secretaría de Hacienda y el Banco de México argumentando que pese a la fuerte devaluación que en dos años es de 43%, ésta no se había manifestado en el índice precios al consumidor y hasta hubo quienes afirmaron que eso no ocurriría debido a estrategia adoptada.

 

Sin embargo, para otro grupo de analistas, sabíamos que era sólo cuestión de tiempo para que la inflación comenzará a hacer estragos en las economías familiares, pues la regla económica señala que cuando una moneda pierde valor frente a otra, es porque la primera está perdiendo competitividad debido al aumento de las importaciones y a que éstas son superiores sus exportaciones.

 

El efecto es mayor cuando el incremento de las importaciones está liderado por insumos básicos para la producción como es el caso del gas para producir electricidad o combustibles, en este caso gasolinas y diesel que son fundamentales para la transportación de mercancías o para la producción industrial de bienes y servicios por citar algunos ejemplos.

 

Con un dólar caro, la importaciones se hacen más caras y eso repercute tarde que temprano de manera directa en los precios al consumidor, y aunque como es el caso de México la exportaciones en volumen son altas, en realidad las divisas recibidas por ese concepto, en su mayoría se gastan nuevamente para comprar más insumos para la fabricación de productos, amén de que las reservas y las remeses que recibe el Banco de México, no son empleadas para incentivar la economía interna, si no para intervenir el mercado cambiario cuando las autoridades lo consideren necesario.

 

Banxico ha venido interviniendo en el mercado cambiario desde noviembre del año pasado con la finalidad de que el dólar no se dispare por arriba de los 20 pesos, recientemente, elevó su tasa de referencia como medida también para evitar una mayor devaluación. Ambas medidas por el momento, han ayudado a contener el tipo de cambio pero hacia finales del año, podría ser inevitable superar la barrera que ha fijado la institución.

 

El INEGI dio a conocer el viernes pasado que la inflación para el cierre de 2016 rebasará el pronóstico que tenía Banxico a principios de año y los precios de la luz, gasolina, alimentos, transporte y escuelas entre otros productos y servicios de primera necesidad, se han elevado, rompiendo con ello, la teoría de que la política implementada por las tres últimas administraciones y que se ha alabado en muchas ocasiones, comienza hacer estragos.

 

La balanza de pagos y el déficit de la cuenta corriente también están en terreno peligroso por lo que de no implementar ajustes en el gasto público, podríamos estar en la antesala de una crisis que nos llevaría al agujero negro en el que se está convirtiendo la economía global.

 

Para finales del año, el escenario no es prometedor, en las últimas semanas, la escalada de atentados terroristas adjudicados y aceptados por el Estado Islámico, se han sucedido día a día y el dilema es que no parece que se este tipo de actos se detendrán pronto, lo que ha acrecentado los ánimos de segregación en varios países europeos.

 

En el plano geoestratégico, las fuerzas armadas de la OTAN desplegaron en la frontera de Polonia con Rusia más de 50 mil efectivos con el objetivo de disuadir una posible invasión desde Moscú que enfrenta a los grupos independentistas de Bielorrusia y Ucrania. Corea del Norte, realizó esta semana ejercicios bélicos lanzando sus misiles de prueba y Francia, bombardeo Siria e Irak en represalia de los atentados de Niza, en tanto que en Alemania, en una semana, vivió dos ataques terroristas.

 

Como se preveía, con la decisión del Brexit, se recrudecerían los ataques terroristas. Este es el escenario para fin año, amén de lo que suceda en las elecciones de los Estados Unidos.

 

@ijm14

@OpinionLSR

 

También te recomendamos:

Sólo unos cuantos son los corruptos

Lo que el Brexit nos dejó

> Lee más sobre el autor



Debe iniciar sesión para poder enviar información

Debe iniciar sesión para poder enviar información