Hoy en día, la integración y el concepto de “familia” ha cambiado a raíz del aumento en el número de divorcios, de madres solteras y del crecimiento en el establecimiento de matrimonios entre personas del mismo sexo a partir de la reforma a los artículos 146 y 391 del Código Civil para el Distrito Federal, en diciembre de 2009.

 

La familia es una institución jurídica formada por un grupo de personas que se encuentran unidas por vínculos de parentesco, ya sea consanguíneo, por matrimonio o concubinato, por la filiación o por la adopción. “Es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado”, conforme a lo dispuesto en el artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. 

 

La familia es la base de nuestra formación como personas, en donde nuestros padres nos educan, nos enseñan los valores y principios, que rigen nuestro actuar frente a la sociedad y frente al Estado. Actualmente, la familia ha cambiado no sólo en su integración, sino en sus funciones y en el rol de los padres.

 

La adopción de niños y niñas entre parejas del mismo sexo, es una realidad en la ciudad de México. Todo ser humano tiene derecho a una familia y por ello la adopción debe atender al interés superior del menor, conforme a los requisitos señalados en la Ley.

 

Por adopción se entiende a la institución jurídica de orden público e interés social que permite crear, mediante sentencia rendida al efecto, un vínculo de filiación voluntario entre personas que no lo tienen por naturaleza, de acuerdo con la definición de la UNICEF[1].

 

Por su parte, el artículo 390 del Código Civil vigente para el Distrito Federal, señala que la adopción es el “acto jurídico por el cual el Juez de lo Familiar constituye de una manera irrevocable una relación de filiación entre el adoptante y el adoptado, al mismo tiempo que establece un parentesco consanguíneo entre el adoptado y la familia del adoptante y entre éste y los descendientes del adoptado. Es un derecho del menor, de naturaleza restitutiva, que le garantiza vivir, crecer y desarrollarse de manera íntegra, en el seno de una familia”.

 

Adopción implica no sólo brindar educación, alimentos y vestido a los infantes, significa brindar amor, tranquilidad y armonía a los niños y las niñas de nuestra ciudad y proteger al desprotegido.

 

Flor de loto: Toda muestra de afecto es alimento para el espíritu.

 

Twitter: @drarmandohdz

 

 

[1] Fuente consultada: La adopción de niños y niñas



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