"Orgulloso de ser Mexicano".

 

Decir que Jorge Castañeda es un personaje político entre los más polémicos en México sería difícilmente noticia. Y tampoco que es uno de los que mejor conocen los Estado Unidos y su sociedad.

 

Pero se puede pensar lo que se quiera de Jorge -del que me declaro amigo-, pero es uno de los pocos políticos mexicanos que han tratado de hacer algo más que opinar para salir al paso de las expresiones antimexicanas del empresario Donald Trump, aspirante a la candidatura presidencial republicana.

 

En una grabación que ha sido visitada ya por cientos de miles de personas en YouTube, Castañeda interpela a Trump y entre otras cosas señala algunas de las cosas que ha hecho, su estudios en Princeton, su puesto de profesor en la Universidad de Nueva York, y señalar que ni él, ni la inmensa mayoría de los mexicanos que llegan a los Estados Unidos con o sin documentos, son violadores, asesinos o narcotraficantes.

 

"Orgulloso de ser mexicano", dice Castañeda. Un orgullo que con frecuencia perdemos de vista por sumirnos en la autoflagelación y la autodenigración con las que a veces confundimos la autocrítica.

 

Podrían señalarse con razón muchos problemas y errores de Castañeda, amén de hablar también sobre posibles razones políticas para tomar una postura en un tema que él mismo asegura solo ha sido objeto de reacciones tímidas por el gobierno mexicano.

 

Pero al mismo tiempo es una importante expresión de rechazo de alguien que es parte activa en el sistema político y en la sociedad civil. Es activista político, escritor, académico, ex secretario de Relaciones Exteriores. Es también parte de la elite nacional. Sean cuales sean las críticas en su contra, nadie puede decir que no ha tratado de hacer algo y defendido sus ideas.

 

Goza ciertamente de la ventaja de hablar desde fuera del gobierno y a título personal, pero eso no resta mérito a su decisión de dar la cara no solo en México y para medios mexicanos, sino en los Estados Unidos.

 

Cuál será el alcance de su respuesta, está por verse. En términos realistas, difícilmente tendrá un impacto en la actual precampaña presidencial republicana.

Pero al mismo tiempo su cuestionamiento se coloca en el campo de las ideas y le da voz a muchos mexicanos, en México y los Estados Unidos que no se contentan sólo con descalificar al empresario.

 

Es tiempo que los mexicanos en general, como hizo Castañeda, se declaren orgullosos de ser mexicanos, con todo y nuestras faltas, con todo y nuestras carencias, y que usemos ese orgullo para resolver nuestros problemas, no solo para quejarnos.

 

@OpinionLSR



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