No queremos ‘reventar’ al Estado; buscamos que funcione: Álvarez Icaza (videos)

Integrante de la iniciativa Ahora, busca cambiar las formas de hacer política en México, de cara a las elecciones federales de 2018

FRANCISCO NIETO 27/02/2017 10:16 p.m.

No queremos ‘reventar’ al Estado; buscamos que funcione: Álvarez Icaza (videos)No queremos ‘reventar’ al Estado; buscamos que funcione: Álvarez Icaza

Emilio Álvarez Icaza y los integrantes de la iniciativa Ahora ya se cansaron de “llorar” por tantas tragedias e injusticias en el país. Ya se hartaron de proponer iniciativas de ley y políticas públicas que al final son ignoradas y ahora, como colectivo, quieren “sacudir” el sistema político mexicano.

 

En entrevista con La Silla Rota, el ex secretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) relata los motivos y causas que lo llevaron a él y otros personajes, como el poeta Javier Sicilia, el ex consejero del IFE, Alfredo Figueroa, y los académicos Denise Dresser y Sergio Aguayo, a crear este movimiento que busca cambiar las formas de hacer política en México, de cara a las elecciones federales de 2018.

 

Álvarez Icaza expuso que la iniciativa Ahora se extenderá por etapas y en este primer período, que tiene como meta el mes de septiembre, buscarán el “aval” de 80 mil personas, para luego proponer e impulsar candidatos ciudadanos en 2018.

 

El especialista en derechos humanos, quien buscaría la candidatura presidencial, también explica porque Ahora no ve en Andrés Manuel López Obrador un referente de cambio y pormenoriza las etapas de este colectivo que tiene como finalidad hacer que las instituciones mexicanas funcionen.

 

¿Qué motiva a Emilio Álvarez Icaza para impulsar la iniciativa Ahora? ¿Cuál es la reflexión que se hace para decidir impulsar este movimiento?

Regresé en agosto a México, se acercaron varias personas, y me encontré un diagnóstico de un país con mucho dolor, con mucha tristeza. En su momento, Javier Sicilia decía: “estamos hasta la madre”, pero ahora nos encontramos con relatos diferentes y peores en lugares como Veracruz, Chihuahua, Guerrero, Tamaulipas y eso empieza a generar también un diagnóstico no sólo de molestia, sino de desilusión.

 

La segunda idea es que empezamos a dialogar y concluir que no nos sentimos representados en nada de lo que vemos y si seguimos así vamos a llegar a 2018, otra vez, con una lógica del menos malo.

 

Y la verdad de las cosas, es que después de muchos años de estar trabajando en sociedades civiles, derechos humanos, en observaciones electorales, en construcción de ciudadanía y en propuestas de leyes, llegó un momento en el que nos sentamos a pensar y preguntarnos ¿qué más hacemos? y llegamos a la conclusión de que en el escenario tendencial, no iban a cambiar las cosas y ahí surgió la idea que presentamos este domingo en la Plaza de las tres culturas del Tlatelolco.

 

Concluimos que el PRI no sólo es un partido político, sino una cultura política que permeó en los otros partidos y en ese ánimo nos parece que no nos sentimos representados.

 

 

Tuvimos muchas discusiones con referentes, aquí en la Ciudad o con la familia, y me decían que eventualmente era más conocido en la Ciudad de México, que he hecho mi trayectoria en la capital, y la verdad es que no se trata de andar buscando un puesto o una posición, pero la Ciudad no da para emplazar al sistema en el actual estado de las cosas. Si bien es importante y significativa mucho, con la Ciudad no alcanza y lo que queremos es darle una sacudida al sistema.

 

¿Y cómo fue que pensamos que sería distinto en términos que no sólo sea una candidatura? y fue ahí cuando llegamos a las dos fórmulas: en pensar en una plataforma, en una iniciativa colectiva que tuviera el diálogo con lo que sucederá en 2018 y que es la primera vez que va a pasar, pues habrá 30 elecciones al mismo tiempo, por lo que empezamos hablar con mucha gente en los estados que nos pidieron no cometer el error de pensar que México es un sólo México; somos muchos “Méxicos”.

 

La segunda fórmula es la de buscar avales y adhesiones para ver si esta iniciativa tiene sentido y de ahí vino la construcción de tres etapas en la que cada una tendrá sus términos y condiciones.

 

Si esta primera etapa no se dialoga con más personas, si esto no tiene una condición de multiplicar, no será una respuesta al problema y eso lo puse en el ánimo de este acuerdo.

 

Hemos hecho muchas cosas por tratar de incidir en este país, pero esta apuesta sí es la de cruzar un puente; esto sí significa competir por el poder y habrá gente que ya está reaccionando de manera virulenta y que no lo considera pertinente, pero la verdad de las cosas es que yo ya me cansé de llorar por este país.

 

 

Cuando recorrí, junto con Javier Sicilia, y con los informes y visitas que hice con el CIDH, me dio la sensación de mucho dolor y yo prefiero ver a la gente sonreír que llorar.

 

El otro de tema de la reflexión es que hemos hecho una gran cantidad de propuestas, de política pública, de leyes, de monitoreos y no nos han escuchado; hay una especie de pacto de corrupción e impunidad.

 

Las deudas que hay en los estados no tienen precedente. Yo me fui a Washington en 2012 y regreso en 2016. Cuando yo me fui, Ulises Ruiz --lo que había dejado en Oaxaca-- era como límite del debate de la ignominia y ahorita ni quién se acuerde, porque eso quedó superado.

 

Lo que ha pasado en estos años es un fenómeno de hipotecar el futuro; es como un mega Fobaproa, nomas que con muchos ecos en los estados y esta opción de no ver opciones nos lleva a responder de esta manera.

 

Cuándo se dice que mucha gente te buscó ¿de quién hablas? Uno pensaría que se necesitan muchos personajes para dar mensajes...

Tuvimos una primera reunión con gente de 25 estados y ahora ya tenemos referentes en casi todo el país.

 

¿Qué personajes nos podrías mencionar?

Por ejemplo, la gente que en Chihuahua construyó Alianza Ciudadana, que fue lo que se construyó con la elección de Javier Corral; gente que en Yucatán ha estado trabajando movimientos de juventud y derechos humanos; gente que ha estado trabajando con la diversidad del LGTBI; gente del movimiento de víctimas y también tuvimos diálogos muy importantes con muchachos que formaron el movimiento YoSoy132 y con gente de universidades.

 

Ellos me dicen que hay claridad en el sentido que tenemos una trayectoria de independencia. Me dicen: a ti ya te pegó el PRD con el tema de plantón, el PAN por el tema de los matrimonios de personas del mismo sexo y se enojaron mucho en el PRI por el tema de Ayotzinapa, lo que da una certeza de independencia, por lo que acompañamos que una persona de tu trayectoria, pero yo no creo que sea una cosa sólo de personas.

 

No porque haya un personaje bueno en esta película, nos llevará a cambiar las cosas. Yo creo que, si no hacemos cosas distintas, no vamos a tener resultados distintos.

 

¿Está previsto que estas personalidades vayan surgiendo?

 

Sí. También hemos empezado diálogos con gente de la cultura, que en su momento van ir sumando e incorporando. También platiqué con Cuauhtémoc Cárdenas para ir viendo cómo va él; en su momento también hablé con Miguel Ángel Mancera, pero creo que estas cosas van ir siguiendo su cauce y sus espacios de constatación. Ayer (domingo) saludaba los esfuerzos del CNI, porque me parecen muy importantes para el país.

 

Tampoco es menor que haya tanta gente joven que la política le digan tan poco. Hay una enorme distancia y ha sido un dialogo generacional muy importante, de entender que muchos de los chavos no se sienten interpelados porque no ven posibilidad de cambio.

 

 

En estas organizaciones que se hablan, y por tu perfil, es inevitable pensar en bases cristianas…

Yo soy mi historia y mi circunstancia y esa es mi herencia y por supuesto que hay gente de entendimientos de la iglesia que acompaña y valora, pero no sólo del mundo de la iglesia católica; tengo experiencia en los diálogos ecuménicos, pero también hay posibilidad de buscar otras opciones, porque es obligado poner por delante la diversidad y por eso quiero pensar en una plataforma, más que en una persona.

 

¿Cómo es el tema del procedimiento de Ahora? porque parece ser que hay un coqueteo con los partidos en el sentido de llegar acuerdos condicionados.

Tiene dos dinámicas que es importante aclarar. La primera es que nosotros nos autoimpusimos este criterio de tener 80 mil avales en septiembre para medir y decir si hay un eco en esta iniciativa.

 

Si eso pasa, lo de tener eco, tenemos condiciones de poner distintas opciones. Esencialmente el conflicto, la distancias, es con la clase política y al contrario, creemos que los partidos tienen que ser recuperados, porque nosotros los pagamos.

 

Los partidos han sido secuestrados y ojalá que la gente recupere esos partidos. Hay una pequeña partidocracia que ha secuestrado hasta las formas de elección de sus candidatos, por creemos que no son democráticos.

 

Pero el diálogo más adelante, con estos 80 mil avales, es revisar si tiene o no sentido, si algún partido está dispuesto a poner al servicio de esta plataforma, esta causa, lo discutiríamos. El conflicto no es con los partidos, sino con los que se han apoderado de ellos. Ese es el tema.

 

Hay una pequeña élite, una clase política, que se apoderó y lo entendemos así, inclusive vemos que Andrés (Manuel López Obrador) es parte de eso y por eso la distancia, porque no nos sentimos ni en esas formas ni esos códigos y lo que queremos es que en un país con tanta pluralidad, haya más democracia y no sólo obediencia. 

 

Todo indica que habrá varías candidaturas independientes ¿cuál es el escenario que ve Ahora en este tema?

Pensamos en Ahora como una plataforma que pudiera consolidar una propuesta real y no en el ánimo de claudicar o de ir acumulando para luego sumárselo a alguien.

 

Es una iniciativa que está pensada más a largo aliento, pero habrá que dialogar y no será una cosa en la yo lo decida. Yo no creo que a 16 meses las cosas estén decididas.

  

¿La iniciativa Ahora en qué está inspirada?

Tiene dos vertientes. La nativa y que son muchas de las luchas que expresé en Tlatelolco. Venimos de la lucha electoral de los noventas, del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, de muchas luchas locales que tienen que ver con la defensa del medio ambiente, de mujeres, del LGTBI e hicimos referencia y por eso fuimos a Tlatelolco, a la generación del 68.

 

En Ahora hay una parte de historia y también hacíamos referencia a hombres y mujeres que nos han inspirado como entidad y también dialogamos que fenómenos que están sucediendo fuera de México.

 

Hay cosas de Podemos, de España, que estamos retomando como es el tema de los círculos. Esta idea de la alegría, en términos de lo que pasó en Chile y en fenómenos de América del Sur, es decir, sí hay un correlato que va dialogando.

 

Hay expresiones comunes con Bernie Sanders y algunas de las expresiones que pasaron en Medellín, Colombia, con Sergio Fajardo, donde un grupo de articuló dijo que ya estaban hartos y fueron al asalto del poder.

 

Por eso ayer quisimos empezar muy claro en el sentido de que no vamos a pagar por escenarios, en acarreos… no queremos hacer esa vieja forma de la política.

 

¿Cómo se piensan financiar?

Esencialmente con micro financiamiento, pero no sólo es un tema de dinero, sino de que si tú tienes la confianza la gente llega y lleva su tiempo, sus recursos, capacidad y talento.

 

Mucha gente ayer aportó su tiempo de manera voluntaria. Hubo empresas de publicidad que nos dijeron que nos podían hacer lo estudios o gente que tiene condición para dedicarnos tiempo.

 

Al final del día no se trata que haya ríos de dinero. Yo prefiero viajar y quedarme en la casa de un amigo, que estar pagando una comitiva en grandes hoteles. Creo que tiene que ser una cosa mucho más sencilla. A mí sí me interpela tantos millones de pesos en publicidad, que al final acaba en basura.

 

Las contribuciones que no podamos transparentar, no las vamos a recibir.

 

¿Quiénes serían sus candidatos en el Congreso o en las elecciones estatales?

Hoy por hoy no más que expresiones de algunas voluntades y personas que tienen interés. Eso lo vamos ir construyendo.

 

¿La idea es restarle votos a los partidos de izquierda?

La idea es de tratar una nueva mayoría. No es otra cosa que interpelar a la sociedad mexicana y no tiene otro sentido que decirle a los que no se siente representados, que aquí hay otra opción.

 

No vamos a subirnos en la lógica de las descalificaciones, pues el tema tiene que ver más con un debate de ideas.

 

¿Esta idea de Ahora la platicó alguna vez con López Obrador?

No, nunca. Yo he platicado con mucha gente cercana a Andrés y les pregunto cómo es su experiencia cuando se disiente y me dicen que tiene muchas cosas buenas. Esa fórmula no es la mía, porque ahí no se puede hablar, ni disentir.

 

 

¿Todavía da el sistema de partidos o para dónde hay que ir?

Si viéramos horizonte, estaríamos en un partido. Por eso esta iniciativa de carácter ciudadano. No se trata de reventar al Estado y a sus instituciones; se trata de que funcionen. Creo que tocan otras formas de hacer política, porque ya no da nuestro sistema de representación.


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