Cristina, una historia de mujer inocente en prisión

Las autoridades capitalinas la acusaban de pertenecer a una banda de asaltantes que operaba en el transporte público

SHARENII GUZMÁN 07/03/2017 10:43 p.m.

Cristina, una historia de mujer inocente en prisiónCristina, una historia de mujer inocente en prisión

Cristina vivió durante 5 meses un infierno en la cárcel por un delito que no cometió. La acusaron de robo calificado y gracias a la negligencia de la defensora la habían sentenciado a 8 años de prisión, a pesar de que no había ninguna prueba real en su contra.

 

Su caso llegó a Reinserta, una fundación que atiende a población penitenciaria, en mayo de 2015 y con ayuda de su programa Causas Justas, un mes después, Cristina ya estaba libre. 

 

En diciembre de 2014, Cristina fue detenida de manera indebida. Iba a llegar a su casa cuando unos hombres vestidos de civil intentaron subirla a un auto, al resistirse le informaron que eran policías de investigación y que la iban a llevar al Ministerio Público para que rindiera su declaración ya que investigaban la muerte de un niño por atropellamiento. 

 

Accedió para aclarar que no tenía nada que ver con ese caso. Al llegar al MP la ingresaron a un cuarto donde la tuvieron esperando sola varias horas. Después le dijeron que la tenían encerrada porque formaba parte de una banda que asaltaba en transporte público y luego de tres días, le asignaron un abogado, quien le dijo que había gente dispuesta a reconocerla y que la van a trasladar al penal de Santa Martha Acatitla. 

 

También el papá de su hijo de Cristina fue detenido porque supuestamente los tres pertenecían a una banda de asaltantes. Llegaron a ellos porque días antes del incidente el hombre le regaló al joven de 12 años un celular, el cual compró en un tianguis. Supuestamente las fotos que tomó el menor aparecieron en la nube de una persona a la que le habían robado su celular.

 

Por ese detalle, Cristina fue acusada y encarcelada, a pesar de que la descripción de la mujer que era investigada por ese delito y que decían que era ella, no correspondía en nada, pues los denunciantes señalaban que la asaltante era gordita y baja de estatura, y además tenía tatuajes en el brazo y piercings en la cara, señas que no son de Cristina.  

 

Al principio del caso, Cristina pagó a abogados, pero como eran muy caros, aceptó a una defensora pública, sin embargo, nunca presentó pruebas. Sumado a ello, el juez que atendía su proceso nunca la escuchó.

 

 

La mujer cuenta que incluso el juez aceleró el proceso, del cual le iban a fincar ocho años. Ele tanto poco tiempo el impartidor de justicia logró que el caso pasara a un magistrado para que dictara la sentencia, pero en ese momento es cuando Cristina conoció a Reinserta y de inmediato se hicieron cargo.

 

“Cuando conocí a Reinserta yo ya iba a pasar con magistrado, y me decían en la cárcel que mi caso ya estaba perdido, pero a pesar de eso salí después de 5 meses”.

 

Cristina indica que a pesar de que se pudo comprobar su inocencia, nadie le pidió disculpas. Además de que lo único que quería era estar en libertad y ver a su hijo. 

 

Ya después de casi dos años de estar en libertad, comenta que su caso tuvo un sesgo diferencial con respecto al del papá de su hijo, ya que a pesar de que a él también lo detuvieron y liberaron, no lo trataron igual que a ella, aunado a que él compró un celular robado. 

 

Causas Justas de Reinserta 

El programa de Causas Justas de Reinserta se centra en la defensa de personas inocentes que de manera injusta se encuentran en prisión. Toman la bandera de la inocencia, sin embargo, el objetivo principal es trabajar de manera integral con cuestiones de legalidad y de impartición de justicia en México, señala Fernanda Dorantes, directora jurídica de la fundación Reinserta, la cual apoya a población penitenciaria.

 

El programa empezó en 2014 que fue cuando liberaron a la primera mujer, antes trabajaban con un esquema diferente. Asignaban los casos con determinados abogados, quienes llevaban la defensa y ya Reinserta daba el seguimiento. Además, que iniciaron atendiendo solo a mujeres, pues operaban principalmente en el penal femenil de Santa Marta Acatitla.

 

A partir de 2015, el cuerpo jurídico de Reinserta lleva tal cual las defensas de estas personas en coordinación con algunos despachos, ellos fungen como asesores externos. También a partir de este año incorporan casos de hombres. 

 

Hasta el momento han llevando 15 casos de los cuales han liberado a los 15. De esos, 10 son de mujeres. Hoy atienden a población mixta, hombres, mujeres y hasta adolescentes en conflicto con la ley. Trabajan en todos los reclusorios de la Ciudad de México y este año empezaron a abarcar parte de los penales del Estado de México y el Centro Femenil Federal de Morelos.

 

“En el momento llevamos tres casos abiertos, uno está a la espera de ser resuelto en un Tribunal Colegiado de Circuito y las otras dos demandas de amparo las están afinando para que en este mes se presenten”.

 

 

Ya trabajan en la convocatoria de Causas Justas 2017, en lo que va del año han recibido 200 solicitudes de ayuda, y de estas hasta ahorita han practicado 50 entrevistas. El objetivo de 2017 es llevar la defensa de 20 personas. Están en el proceso de selección.

 

Para seleccionar los casos que van a defender primero se cercioran que tengan inocencia absoluta, no cuenten con antecedentes penales, que tengan un modo honesto de vida y que no hayan agotado la demanda de amparo directo. 

 

La encargada del programa Causas Justas indica que a pesar de que no se tiene un conteo de cuántas personas inocentes se encuentran en las cárceles, sí se puede hablar de inocencia jurídica, que equivale a la prisión preventiva.

 

“Esto es todas las personas que están en prisión sin tener una sentencia condenatoria que establezca que son culpables por la comisión de un delito y esta cifra asciende al 44 por ciento de la población penitenciaria”.

 

Además, comenta que el 99 por ciento de los casos que han tenido acercamiento, no necesariamente llevado en Causas Justas, existe al menos una violación en materia de derechos humanos o algún tipo de falla procesal, independientemente si hay o no un tema de inocencia.

 

“En los temas de inocencia se hacen más evidentes cuestiones como negligencia, corrupción, la falta de preparación de todos los operadores jurídicos, es decir de los defensores tanto privados como públicos. Hay una falta de sensibilización respecto a lo que tienen en sus manos”.

 

Los asesores externos que participan en Causas Justas son José Luis Nassar Peters, socio de Nassar Nassar y Asociados, Alfonso Jiménez O´Farrill, Virgilio Tanús Namnum, socio de Tanús, Salazar y Bücher, y Julio Esponda Ugartechea, socio de Zinser, Esponda y Gómez Mont Abogados.

 


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